Hoy, el Presidente de la Nación, Alberto Fernández, rodeado -nuevamente- por el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof y por el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta y, secundado vía videoconferencia, con Arabela Carreras, Gobernadora de Río Negro, Jorge Capitanich, Gobernador del Chaco y Gerardo Morales, Gobernador de Jujuy, anunciaron la nueva etapa que se transitará en torno a la pandemia mundial de Coronavirus. 

La modalidad de apertura escalonada, será parte del regreso a una nueva normalidad, que llega en medio del pico de casos y el récord de muertes por COVID-19. El gobierno entiende que la curva de contagios se desaceleró porque los tiempos de duplicación de la pandemia superan los veinte días promedio. Pero no es lo mismo duplicar cuando los casos son 300 diarios, que cuando son 4000. 

El Presidente apeló, en esta nueva etapa, a la responsabilidad social en la reapertura para la zona AMBA, la más afectada. Es menester recordar que, el individualismo en CABA, significó más del 60% de los votos y un poco menos del 30% en GBA. Pero el presidente confía en la responsabilidad de los habitantes del AMBA. También explicó que la batalla no está ganada contra el virus, que se realizó infraestructura hospitalaria y logística para que nadie se quede sin atención o cama de terapia. Agradeció los esfuerzos hechos por la sociedad, pero todavía falta para terminar con la pandemia.

Las habituales filminas tuvieron su retorno a la conferencia de prensa donde, Fernández, explicó las razones para autorizar la apertura.

En el mismo tomo de campaña y optimismo de siempre, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, habló de una estabilización de casos inexistentes, habló de una disponibilidad de camas, que está llegando a su virtual colapso de continuar los ascensos de los casos y explicó que aumentarían las salidas recreativas familiares, los negocios barriales y el aumento de las salidas deportivas. Mientras la Ciudad Capital, muestra los peores números y relaciones contagios/muertes, su gobernante, pintó una aldea que respeta la distancia social (cuando las fiestas electrónicas clandestinas en mueblerías y sótanos están a la orden del día, las marchas anticuarentenas congregan cientos de personas que violan los protocolos de aislamiento social y atacan brutalmente al periodismo) y se encamina a la normalidad. 

Muy por el contrario, se vió a un Gobernador de la Provincia, nuevamente, ofuscado por las palabras de Rodríguez Larreta y explicando que los muertos no son solo adultos mayores, y graficó las internaciones y muertes de bonaerenses jóvenes, desautorizando los dichos del jefe de gobierno de CABA. Explicó que vuelven el trabajo en fábricas (con transporte a cargo de las empresas) y que, en territorio bonaerense se vivirá una “cuarentena intermitente”. Una cuarentena que puede avanzar o detenerse según contagios y ocupación de camas. También explicó que, a las seis de la tarde, se realizará una conferencia de prensa con el Jefe de Gabinete bonaerense para difundir los detalles de las medidas en territorio bonaerense.

Después de las palabras de Kicillof se pudo observar, por primera vez, la participación de los tres gobernadores que tienen la situación más crítica con respecto a los contagios en el interior del país. Arabela Carreras de Río Negro, explicó en forma sucinta, la realidad rionegrina y el brote que se presenta en la ciudad de General Roca. Luego fue el turno de Gerardo Morales que aprovechó para reclamar y echar culpas de los contagios a la necesidad de la hoja de Coca y la situación sanitaria del hermano Estado Plurinacional Boliviano, cuya dictadura ha sumido en la catástrofe epidemiológica a toda la nación, generando contagios masivos, incluso de las zonas fronterizas que, Morales, “tradujo” en el brote provincial de casos positivos. Esta misma situación fue documentada en Salta donde, los ciudadanos bolivianos huyen del horror sanitario impuesto por la dictadora Añez y arriesgan sus vidas, al tratar de ingresar a territorio argentino por los desagües cloacales, en busca de atención médica cuando se descubren infectados por COVID-19.  

El turno de Jorge Capitanich, describió una situación similar a la de Río Negro y los esfuerzos llevados a cabo para frenar la circulación comunitaria del virus.

La nueva etapa irá hasta el próximo 2 de Agosto, allí nuevamente se volverá a analizar los avances y se definirán las nuevas estrategias más allá del invierno. 

Filminas:

Rodrigo Mas

Comentar con facebooks
Artículo anteriorSergio Burstein: Se le puede doblegar el brazo a la impunidad
Artículo siguienteUn loco de Premier