La definición freudiana de “matar al padre” parece haber quedado en reposo en Juntos por el Cambio, hasta, por lo menos, al final de las PASO. El rechazo de los porteños a la ex Vicejefa de Gobierno, ex Gobernadora y ex Orgullosamente bonaerense, María Eugenia Vidal, quedó demostrado en las últimas encuestas que presentan un techo del 30% para la candidata de “las palomas”. Es por eso que debieron volver a sacar a los halcones después del “Wolff Iglesias affair” y pidieron la presencia de Macri y otros “halcones” en la campaña para frenar el drenaje hacia la ultraderecha declarada que representan Milei, Espert y Gómez Centurión. 

El discurso antipolítica practicado durante años por el PRO, parece haber dado frutos, pero con alto costo: su electorado terminó de “comprar” el discurso de “todos son lo mismo” y los consideró a ellos, parte de ese “mismo” que ellos, supuestamente venían a cambiar. La necesidad de recurrir a personajes desprestigiados socialmente como Macri y Bullrich, ya no apela a captar nuevos votantes, sino a mantener una base que cada vez se ver erosionado por un discurso aún más ultra que el practicado por ellos.

Compartir una caminata con Vidal, a Macri lo ayuda a posicionarse para no caer en el olvido tras su fracaso en el gobierno, para Vidal es la única manera de no caer en las elecciones de Septiembre. Si bien la victoria del PRO en Capital no corre peligro alguno, ninguna encuesta la muestra a Vidal ganadora de las PASO. La mejor muestra la coloca un par de puntos por debajo de Leandro Santoro, representante del Frente de Todos en el distrito.   

Macri aprovecha estos minutos de gloria en el terruño antes que las requisitorias judiciales lo obliguen a responder por delitos varios, incluso en Bolivia “Estoy tratando de ver cómo organizarme porque tengo pedidos para que participe en todo el país”. La misma encrucijada se sucede en casi todas las jurisdicciones: nadie encarna un liderazgo aglutinador. El intento de Larreta, choca con la apetencia de los radicales Cornejo y Morales, incluso en CABA, Bullrich tiene su propia estrategia de sucesión.

En un plan de impostado “estadismo” Macri pidió “Hay que ir a votar y le pedimos a la gente que por favor nos acompañe para decirle basta al kirchnerismo” y se pronunció no cercano a ningún candidato “Queremos que pronto dejemos atrás estas PASO y nos concentremos en la verdadera de elección que es en noviembre”.

El uso de Macri en la campaña puede ser un dique de contención de los ultras, pero esa navaja de doble filo, puede ahuyentar a los moderados “No comparto que el apoyo a Juntos por el Cambio esté en baja” dijo ante la condescendiente requisitoria periodística que le dejó la respuesta ya ensayada “El apoyo, a pesar de las dificultades económicas que tuvimos entre el 2018 y 2019, con los problemas de financiamiento, la sequía, y lo que heredamos con la bomba que no pudimos desarmar pese a las expectativas que generamos, fue del 41 por ciento y ahora está subiendo porque hay muchos que votaron con la esperanza de tener la heladera llena y el asado gratis y están muy desencantados”. La realidad paralela en la que Macri considera que vivir, lo muestra como una víctima de “una serie de sucesos desafortunados” que conspiraron contra su presidencia. El apoyo del electorado, que fue del 39,63% y muy lejos del 41% declamado se ha transformado en un mantra que repiten los conservadores intentando que sea realidad, pero los casi ocho puntos que separan al FDT, parecen no haberse achicado, por el contrario, algunos distritos muestran un descenso de la preferencia, de allí que, intentar atraerlos con la figura de Macri, suena una buena idea ante la falta de ideas y Macri considera eso, clamor popular. 

La elección salteña y la jujeña mostraron la gran abstención, que mostró su pico en los los sectores sociales más afectos a la derecha. El Macri disfrazado de estadista llama a votar para “transformar la tristeza en rebeldía” pero un envejecido electorado (que nunca fue rebelde) no muestra muchas señales de recibir el mensaje del líder. Su insistencia en que “la herramienta es ir a votar” va en contra de la poca predisposición democrática demostrada, apoyando un Golpe de Estado en Bolivia pero es bienvenida esta versión democratizada del conservador.

Rodeado de un seleccionado grupo del “chat de mamis y papis” que boicotearon las medidas de prevención en los colegios para evitar los contagios por coronavirus, se mostró Macri, al igual que la discriminadora Ministra de Educación, Soledad Acuña. Las presencias de Macri se seguirán sucediendo, siempre que se guarden las medidas que no pongan en ridículo al ex presidente como ser repreguntas o presencias de ciudadanos no autorizados en los actos.

Walter Darío Valdéz Lettieri

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