Los argentinos tenemos que ocuparnos reiteradamente de personajes que cometen delitos frente a cámara y padecer que ello se naturalice como lo más normal del mundo. No son cualquier tipo de delitos, corresponden a los que usa la derecha para las operaciones de manipulación de la opinión pública.
Un caso reciente es la flagrante violación al artículo 226 bis y 226 del Código Penal que realizó el ex gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo.

Así lo decía, plácidamente, en los medios macristas

¿Cómo le fue a Cornejo como gobernador?

odos los indicadores objetivos son desastrosos.

  • El PBG (Producto Bruto Geográfico, el “tamaño” de la economía de la provincia) cayó 6%. El producto per cápita cayó mucho más.
  • El desempleo creció 150%.
  • La deuda pública creció 400%. Además pasó de estar nominada en pesos a dólares, locura que concluyó con su heredero, Rodolfo Suárez, declarando el default.

Mientras aplicaba las políticas que produjeron esos resultados, Cornejo no tenía ninguna pretensión autonomista, al contrario, humilló la provincia poniéndola al servicio del vendepatria. Tan servil fue que le regaló una mina de oro a Macri. Ojalá estuviera haciendo uso metafórico del lenguaje.

No fue el único caso. Intentó entregarle “La Remonta”, 100.000 has. del mejor campo mendocino, además del agua (la clave en el desierto) para los emprendimientos paperos (exótico en la zona) que tienen con titular figurativo a los Calcaterra.

Es decir, Cornejo, además de disciplinarse políticamente al proyecto más centralista de la historia, de arruinar la economía mendocina en aras de un partidismo político, entregó parte de las riquezas más preciadas del patrimonio de todos los mendocinos como sobornos –vaya a saber a cambio de qué- al clan Macri. No al Estado Nacional, a la familia Macri. Uno tiene ganas de parar el mundo hasta ordenar estos hechos insólitos. Todo esto es información pública.

Pero eso no es lo peor que hizo Cornejo.

Más trágica aún es la violación sistemática de las garantías y derechos constitucionales, el avasallamiento de las instituciones.
Una Legislatura convertida en escribanía, que le votó todo lo que quiso, le permitió nombrar más jueces que nadie antes. Más de un tercio de todos los jueces de la provincia de Mendoza fueron nombrados por Cornejo.
Este miércoles su heredero, Rodolfo Suárez, hizo jurar a escondidas, en un “acto privado y sin anuncio previo” a María Teresa Day como miembro de la Suprema Corte provincial. El sigilo tiene que ver con que el nombramiento está judicializado y se concretó en una bochornosa sesión legislativa sin participación opositora. Day no reúne los requisitos que la Constitución de Mendoza exige para el cargo. No fue impedimento. Con Day consiguen la mayoría partidista automática, completamente subordinada al Poder Ejecutivo.
Párrafo aparte merece la renuncia del anterior presidente del tribunal a quien presionaron con carpetazos y aprietes públicos del gobernador. Era un radical, lo que muestra que no es una cuestión de afiliaciones.

Resulta imposible hacer un raccontoexhaustivo de todos los atropellos institucionales de Cornejo. Van desde criminalización de la protesta social, carpetazos a sindicalistas y políticos opositores, persecución política, secuestros y torturas, como las que padeció Nélida Rojas y su familia, despido de educadores por publicaciones en su Facebook personal, tratar de soretes a los periodistas (no mereció ningún comunicado de FOPEA, ADEPA ni SIP), hasta lo que al lector se le ocurra que pasa en un territorio saqueado, empobrecido y feudalizado.

Trabajadores hambreados y reprimidos

Hoy la provincia está quebrada, no ha pagado el aguinaldo de sus trabajadores, la Justicia está cooptada por una mafia partidista, la censura se impone en los medios masivos, la corrupción se extiende de la mano de la impunidad a todas las áreas de gobierno, hay fundados cuestionamientos a la palabra pública y se sospecha que hay circulación viral que es ocultada por el gobierno.

Para el colmo de las paradojas, lo que aduce Cornejo, en relación a incumplimientos del gobierno de Alberto en relación a la presa hidroeléctrica Portezuelo del Viento, son totalmente imputables a él. Fue Cornejo quien no hizo los estudios ambientales correspondientes, fue Cornejo el que generó una situación insostenible con el resto de las provincias de la cuenca, y, fue Cornejo, el que junto con Macri, no pusieron un peso para la obra, todo lo que hicieron fue dejar papelitos firmados, que, de eso, saben un montón. Es ahora Alberto quien tiene que poner la plata.
Es todo lo contrario de las bravuconadas propagandísticas. Mendoza está en una decadencia económica, política, judicial, comunicacional irreversible si no es salvada por las reservas democráticas de las fuerzas nacionales y populares.
Necesitamos que la Nación intervenga para rescatarnos de estos tiranos decadentes.
Cuando sentimos que las palabras no alcanzan para explicar la realidad suelen acudir en nuestra ayuda los artistas. Es el caso de Les Luthiers, que hicieron, hace años, un himno para los desvaríos de Cornejo.


Carlos Almenara docente y periodista. Autor de El faneróscopo de Eliseo.
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