Estoy avergonzado y pido disculpas por varias razones: en primer lugar, porque los docentes hemos fracasado en formar alumnos con espíritu crítico. Lamentablemente todavía hay alumnos que repiten como autómatas datos manipulados, desinformaciones y “fake news”.Cuando un alumno habla de 37 años de peronismo y de una vicepresidenta con causas judiciales, sólo demuestra una alarmante ignorancia, una capacidad muy limitada de análisis y una superficialidad banal preocupante.

Cuando hay que explicarle la diferencia entre un gobierno popular y un gobierno oligárquico y cleptocrático a alumnos de cuarto año del secundario, es reconocer explícitamente las falencias formativas de más de 10 años de educación impartida anteriormente.

Cuando hay que explicar la función social de la escuela pública y la importancia de la asistencia alimentaria en la escuela, es que debemos reconocer que dejamos algunos adolescentes viviendo en un tupper, sin preocuparnos por sacarles las anteojeras de generaciones de desinformación y preconceptos ideológicos adquiridos.

Cuando un muchachito se dedicó a filmar un video, subrepticiamente, sin pedir autorización y en forma clandestina y lo viralizó con oscuras intenciones, debemos reprocharnos que estamos formando un adulto buchón y delator, que se solazará denunciando compañeros de trabajo o aquellos compañeros estudiantes con ideas raras.

Tengo otras vergüenzas. Pero ahora me voy a dedicar a la docente: en primer lugar, tengo que decirle que el fiscal que perforó toda la Patagonia buscando el PBI, que Clarín dijo que se robaron, no es un pelotudo. Es un tremendo miserable que evidencia la justicia de cuarta que tenemos que sufrir los argentinos. No es un fiscal. Es una marioneta impúdica de los medios hegemónicos. Cuando dice que para ir a la escuela privada el padre tiene que pagar una cuota de 10 lucas p’arriba, se quedó corta, muy corta. Cuando dice que los amarillos perdieron porque el pueblo los castigó, omitió una información trascendental: ¡No vuelven más porque el pueblo no es etúpido y los repudia para siempre y por siempe!

Y, finalmente, a las autoridades educativas les digo que las felicito y apoyo fervientemente que se haga un sumario administrativo. Un sumario a 150 años de formación sarmientina y otros tantos de historia mitrista, que para lo único que sirvieron fue para que todavía haya algunos incrédulos que puedan, de buena fe, creer que la derecha oligárquica, clasista, antipopular y antinacional pueda alguna vez pensar en el bienestar del país y no en sus mezquinos intereses.

Nunca más tiene que haber una Laura Radetich, tiene que haber miles que griten fuerte en todas las aulas, con la voz de los docentes muertos en Moreno por la desidia de Vidal, con la voz de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel que mató la Gendarmería de Bullrich, con la voz de los bomberos asesinados en Iron Mountain por la corrupción de Macri y Rodríguez Larreta, y con la voz de todo el pueblo sufriente, para hacer oír la voz del subsuelo de la patria sublevada”.

Pregunté quién es el autor y me respondieron «Todes» así que, por ahora, es anónimo y se puede considerar de cada uno que acuerde. 

Miguel Lauletta es Licenciado en Psicología de la  UBA e integra el  Equipo de Familia y Justicia en tratamientos por imposición judicial.

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