El Peso y el Dólar
El Peso y el Dólar

¿Qué es la moneda?

El punto de partida, a mi entender, para poder analizar la relación entre el peso y el dólar en Argentina es saber qué es la moneda y que funciones cumple. La moneda, debe cumplir con una serie de funciones o finalidades. La primera es ser reserva  de valor; algo que se espera que mantenga su valor en forma razonablemente previsible a través del tiempo. La segunda función es ser unidad de cuenta; la cosa en que se fijan los precios de los bienes y servicios. En tercer lugar, el dinero debe ser medio de cambio; algo que las personas mantienen porque piensan intercambiarlo por otra cosa, en vez de desearlo por sí mismo. Algunos hablan de una cuarta función del dinero que es una función especulativa, es decir la cosa que utilizo para esperar obtener mejores condiciones para el uso del dinero.

Estas funciones están estrechamente vinculadas entre sí. Por ejemplo, un bien es menos útil como medio de cambio si mañana no es tan valioso, es decir, si no es un buen depósito de valor. De hecho, en algunos países donde la moneda tradicional se ha convertido en un mal depósito de valor debido a tasas de inflación de precios muy altas, o hiperinflación, las monedas extranjeras se han llegado a usar como medio de cambio alternativo.

Algunos conceptos que manejamos a diario y que es necesario aclarar, normalmente entendemos por dinero el efectivo que llevamos en el bolsillo;  pero, como los cheques girados contra depósitos en cuenta corriente son aceptados en diversas transacciones, estos depósitos también entran en la definición de dinero. Existen ciertas apreciaciones erróneas sobre lo que representa la moneda en la economía por ejemplo, la palabra dinero se usa frecuentemente como sinónimo de riqueza cuando, en realidad, la riqueza es el conjunto de activos considerados depósitos de valor, entre los cuales no solo se incluye al dinero, sino también a los bienes materiales, como los inmuebles, y los activos financieros no monetarios, como las acciones y los bonos. También, la gente suele utilizar el término dinero para referirse al ingreso que percibe por su trabajo; sin embargo, existe una gran diferencia entre ingreso y dinero, ya que el ingreso es considerado un flujo mientras que el dinero es un stock.

Durante mucho tiempo el dinero fue también un bien en sí mismo, que tenía un precio, es lo que se conoce como dinero mercancía (por ejemplo el oro). Hoy en día, en general, es un activo financiero es decir un pagaré o promesa de pago de una persona, banco o  gobierno de hacer frente a una obligación, en ese sentido se lo conoce como “dinero fiduciario”, es decir algo que no puede ser convertido en otra cosa (oro o mercancía). 

Los activos financieros son exigencias de pago a otro participante en la economía y también obligaciones financieras; el activo financiero de una persona es siempre una deuda de otra persona. Si todos los activos y obligaciones financieras de una economía se cancelaran sólo quedarían los activos no financieros, es decir los bienes y volveríamos al trueque.

El dinero es una institución socialque da una solución al problema de la falta de confianza. Es útil en el intercambio porque es una clase especial de pagaré: en particular,  en el que todos confían y lo aceptan a cambio de bienes y servicios; y puede llegar a ser universalmente aceptable como medio de cambio. Solo ciertos tipos de pagarés pueden obtener ese estatus. Por ejemplo, si no se confía ampliamente en que se reembolsará un tipo de pagaré, es menos probable que sea aceptable en el intercambio, y menos como dinero. 

El dinero tiene curso legal o forzoso, es decir el Estado aplicando su poder de imperio obliga a los habitantes de un país a aceptarlo como medio de intercambio. Hay una calificación de los activos que debemos recordar porque después nos va a ser muy útil, que es la calificación por su grado de liquidez, mientras más cerca esté un bien de convertirse en dinero más líquidos es, siendo el dinero y los depósitos a la vista los más líquidos de todos los bienes.

Bretton Woods

El 22 de Julio de 1944 se celebraron los acuerdos de Bretton Woods, los que significaron las bases del Fondo Monetario Internacional. Hasta allí había regido el Patrón Oro para los intercambios Internacionales y en algunos países, el dinero emitido tenía un respaldo o podía ser cambiado en sus Bancos Centrales por su equivalente en oro. A partir de allí se colocó el oro y el dólar en la misma condición. En este punto Estados Unidos tenía depositado en Fort Knox el doble de las reservas mundiales de oro que los Bancos Centrales del resto de los países

Desde ese momento, el sistema de Bretton Woods sólo tuvo en común con el patrón oro la apariencia. Atribuyó a la moneda norteamericana un papel particular, y a decir verdad considerable, especialmente en el plano psicológico. El dólar pasó a ser en un breve espacio de tiempo:

‐ La unidad de cuenta que sirve de referencia al valor de las monedas, conjuntamente con el oro.

‐ La principal moneda de intervención, puesto que la mayor parte de las monedas se definen en relación con él, y como Estados Unidos no estaba obligado a intervenir en las monedas de sus socios, eran éstos los que tenían que intervenir solos, en dólares.

‐ El haber de reserva que tienen que poseer para financiar esas intervenciones y que los bancos centrales podían mantener sin riesgos puesto que era convertible en oro, “tan bueno como el oro”

Es un patrón dólar lo que la Conferencia de Bretton Woods puso en marcha, al menos un sistema que ha evolucionado rápidamente hacia un sistema dólar puro y simple, que fue reconocido por Nixon en 1971 al decretar el cese de la convertibilidad del dólar por oro.

Un Sistema fundado en el uso Internacional de una moneda nacional es por fuerza asimétrico. Ello provocó dos cosas: a) que los países buscaran otras monedas que cumplieran esa función de divisa internacional como la libra esterlina, el franco suizo, posteriormente el euro y hoy en día el yuan; b) que Estados Unidos interviniera en otras países pero no lo hiciera en su propio territorio lo que no fue importante mientras tuvo superávit comercial, su economía era la “locomotora del mundo”, sin embargo cuando esa condición se revirtió demoró en actuar lo que trajo una serie de inconvenientes. De esta época es la frase “la inflación de Estados Unidos se encuentra atesorada en los Bancos Centrales del resto de  los países”.

Argentina y su dependencia monetaria

Nuestro país es joven en materia monetaria “los primeros billetes argentinos de circulación masiva se remontan a los primeros tiempos del Banco de Buenos Ayres inaugurado en 1822 (hoy conocido como Banco Provincia) cuando se puso en circulación el primer billete local: el Peso Moneda Corriente ($m/c). Esta moneda tenía la característica de ser inconvertible, y estuvo vigente desde el 9 de enero de 1826 hasta el 4 de noviembre de 1881. Los billetes eran fabricados en Inglaterra, y algunos de ellos incluían los rostros de figuras de la independencia americana (como George Washington) y leyendas políticas a favor del gobierno de Juan Manuel de Rosas. 

Otras de las primeras monedas nacionales fue el Peso Fuerte ($F). A diferencia del Peso Corriente, esta moneda sí era convertible: su equivalencia era de 17 pesos fuertes por onza de oro. Circulaban también en el territorio argentino monedas de otros países, principalmente durante la década de 1860. La mayor parte tomaba como patrón de conversión la Plata de Bolivia.

 El 5 de noviembre de 1881, durante la primera presidencia de Julio Argentino Roca, se sancionó la Ley 1130 de Unificación Monetaria Nacional. Esta Ley determinó que la unidad monetaria de la Argentina fuese el Peso Moneda Nacional (m$n) y que los bancos debían renovar toda su emisión de billetes. De esta forma se emitió una moneda común para todo el territorio nacional unificándose el sistema monetario. La moneda resultante estuvo vigente hasta el 31 de diciembre de 1969. 

Originalmente, la moneda era convertible a una paridad de un peso moneda nacional a un peso oro sellado (equivalente a 1,612 gramos y 900 milésimos de fino).

El 7 de octubre de 1890 el Presidente de la Nación, Carlos Pellegrini, creó la Caja de Conversión, unificando todas las emisiones del papel moneda nacional.  En el año 1935 se fundó el Banco Central de la República Argentina (BCRA) que reemplazó a la Caja de Conversión y asumió su calidad de autoridad monetaria de la Nación. 

El primer billete íntegramente impreso en el país data del año 1951, tras la incorporación de técnicos italianos a la Casa de Moneda argentina.” (Fuente: Cámara Argentina de Comercio Argentino). 

Un hito importante fue durante el gobierno de Carlos Menem, el  27 de marzo de

1992   “promulgó la Ley de Convertibilidad Nº 23.928, en la que se determinó la convertibilidad del Peso con el dólar a una relación de un peso por cada dólar. Los billetes que se emitieron contenían la leyenda “convertibles de curso legal», que perduró hasta el año 2002, cuando la Ley 25.561 derogó los artículos 1° y 2° de la Ley de Convertibilidad, eliminándose la relación de uno a uno entre el Peso y la divisa estadounidense.” (Fuente: Cámara Argentina de Comercio).

Este fue último intento “exitoso”  de economía bimonetaria la experiencia de Menem Presidente – Cavallo Ministro de Economía terminó con el estallido inflacionario del 2001 cuyo fracaso se debió, según su propio mentor, a no haber girado a tiempo hacia una “canasta de monedas” para sostener la convertibilidad. Ellos tomaron como un dato que la moneda argentina no cumplía con algunas de las funciones (reserva de valor, unidad de cuenta, medio de cambio) y no intentaron revertir esta situación si no valerse de ella. 

Hay que recordar que se  intentaba salir de la hiperinflación del año 1989/90.

La crisis del dólar 

Cualquier reseña, y más si es breve, no deja estar sesgada por la interpretación de quién la hace, y esta no es la excepción. 

He pretendido, con fundamentos, traer al lector a la situación presente de

Argentina, por ello primero describí las funciones de la moneda, el manejo internacional del mercado monetario y finalmente una síntesis sumarísima de nuestra historia monetaria, porque a mi entender sin este contexto es muy difícil emitir una opinión que sea medianamente seria sobre lo que está sucediendo en nuestro país.

El dólar es la moneda de curso legal en Estados Unidos, pero en su función de divisa para intercambios internacionales nuestro país lo necesita, para pagar las compras que efectúa en el exterior y  para el pago de deudas contraídas en el exterior. 

Ahora bien cómo obtiene dólares, por dos medios: a) saldos positivos de Balanza Comercial y b)  endeudamiento.

Los saldos de Balanza Comercial positivos se dan cuando nuestras exportaciones, (las ventas al exterior) son mayores a nuestras importaciones (los bienes y servicios que compra nuestro país en el exterior), en el caso del endeudamiento se accede cuando nuestro país demuestra que tiene capacidad de repago y tiene una historia crediticia de cumplimientos favorable a peores condiciones de repago o incumplimientos mayor será la tasa a la que conseguirá esos fondos porque mayor será el riesgo de que puedan cobrar esas acreencias.

Hay un dato que agrega dificultad para entender esta situación y es que el dólar como bien tiene un valor per se (dinero mercancía).

Cuál es el valor del dólar, o dicho de otra forma cuántos pesos necesito para hacerme de un dólar. Eso se determina en el Mercado de cambios o de Cotización. Existen en Argentina este momento varios tipos de cambio:

  1. Dólar oficial o minorista, es el precio al que pueden acceder los particulares siempre dentro del cepo de los u$s 200, se puede comprar en Bancos Comerciales o Casas de Cambio.. 
  2. Contado contra Liquidación, es una operación por la cual una persona o empresa puede comprar dólares en el exterior. Se compran títulos o acciones argentinas en pesos y luego se los vende en el exterior en dólares.
  3. Dólar Ahorro/ tarjeta o dólar turista/solidarios, surge de aplicar al tipo de cambio oficial un 30% de recargo y un 35% de adelanto de impuesto a las ganancias.
  4. Dólar blue o dólar paralelo, que es el que se compra en el Mercado informal que suele tener un valor diferente al dólar oficial.
  5. Dólar mayorista o interbancario, es el que se utiliza para las operaciones entre Bancos o para el operar en el Comercio Exterior, es el que maneja el volumen más importante, normalmente es el que se toma de referencia.
  6. Dólar para Industria y Servicios, es el que reciben los exportadores de industrias y Servicios. Como consecuencia de las retenciones  el dólar pueda tener diferentes valores (ej. carne, soja, trigo, etc.)
  7. Dólar MEP (Mercado Electrónico de Pagos), se trata de la compra y venta de dólares realizada a partir de las operaciones de Bonos. Estos Bonos están nominados en pesos pero pueden cotizar tanto en dólares como en pesos.

En situaciones normales la diferencia o spread entre las distintas cotizaciones del dólar no son significativas y para obtener ganancias se deben mover volúmenes significativos, esta situación no es la que se está dando en Argentina, así de modo de ejemplo al  30/10/2020 las cotizaciones promedio del dólar eran: 

                                        Compra   Venta
Dólar Oficial                $   77,02 $   84,02
Dólar Blue                    $ 167,00 $ 173,00
Dólar Bolsa                  $ 144,30 $ 144.77
Contado con Liqui   $ 152,86 $ 153,43
Dólar Solidario                        $ 137,78

El salto del tipo de cambio desde el inicio de la Pandemia hasta la fecha ha sido la siguiente: Dólar ahorro 62%, dólar blue 121%, contado con liqui 82%, dólar Mep 72%  siendo que la tasa de inflación interanual al 30/9 era del 36,6% y la inflación acumulada en el 2020 para la misma fecha es del 22,3%

Qué está pasando entonces, que mensaje nos está enviando la economía en este contexto. Las causas posibles son varias: la fenomenal deuda y fuga posterior que ocurrió durante el gobierno de Macri, la Pandemia, la poca liquidación de divisas de los exportadores, el cepo y el supercepo, una emisión con picos de un 90% interanual cuyos excedentes van al dólar.

Algunos economistas opinan que durante la Pandemia Covid-19 el dólar está teniendo un rol estelar, me parece una simplificación exagerada. En Argentina el dólar siempre tiene un rol estelar.

La causa o causas, desde mi punto de vista, hay que buscarla en una frase de Miguel Espeche “la peste saca lo mejor y lo peor de nosotros. Y lo mismo con la cuarentena. Es un gran sinceramiento del estado de cosas” o mejor definido por

Albert Camus “Lo peor de la peste no es que mata a los cuerpos, sino que desnuda las almas y ese espectáculo suele ser horroroso”. 

Argentina es una economía dólar dependiente fundamentalmente porque el peso ha ido dejando de cumplir con su rol de moneda, el primero que perdió y no ahora es ser “reserva de valor”, el argentino promedio que ya pasó el Rodrigazo, la hiperinflación 1989/90, el efecto tequila, el efecto Zamba, el corralito; ahorra en dólares. A este fenómeno se le agregó otro, los precios de los bienes de la economía se están ajustando al valor del dólar (unidad de cuenta) por ejemplo el hierro para la construcción  y por último y más reciente el precios de los bienes se están fijando y se cobrando en dólares (medio de cambio) esto pasa en el mercado inmobiliario.

Todas las señales indican que la economía real espera un sinceramiento del valor del dólar, el mercado de facto ha ajustado el valor del dólar, la diferencia de más del 100% entre la cotización oficial y el blue. La diferencia cercana al 100% entre el oficial y el Contado con Liqui ha ajustado las expectativas de los precios relativos, por qué tipo de cambio, por el mayor. Se ha producido un ajuste por expectativas en el mercado interno y cuando estos ajustes se producen normalmente no bajan, un ejemplo emblemático fue el dólar “Messi”, en cuanto a las expectativas a nivel internacional se ven reflejadas por el Contado con Liqui. Hoy el peso ha dejado de cumplir, para muchos argentinos. el rol de moneda si esto avanza puede generar una crisis importante 

Muchos especialistas sostienen que la brecha actual es insostenible, que lo que se veía como un exceso entre la cantidad de moneda emitida y las reservas con el cepo se transformó en brecha y que la misma se la debería achicar a un 50%, sugerencias: devaluación, aumento de las tasas de interés para esterilizar la cantidad de moneda emitida pero no volver a un esquema parecido a las Leliqs, el gobierno a intentado, hasta ahora con éxito, emitir títulos ajustados por valor dólar. El planteo de un gran acuerdo que involucre a todos los sectores para manejar la crisis del dólar es una medida posible, pero va a llevar a tiempo ver sus resultados del mismo modo que plantear una apreciación del peso porque implica un cambio en las expectativas de los argentinos. 

La lucha más dura, pero no la única es la que se está dando entre el dólar y el peso que como se indicó “despierta lo peor y lo mejor de nuestra sociedad”, mucho de nuestro futuro como país se juega en esta antinomia, aunque no lo parezca.

Carlos Salinas

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