El 29 de Diciembre entrará el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) al recinto del Senado, tras obtener el dictamen de mayoría en las Comisiones de Salud, Mujer y Justicia. 

Cuatro jornadas y 59 expositores fueron necesarios para cumplir las formalidades que harán que el proyecto llegue a la Cámara Alta, luego de haber sido aprobado por los representantes del pueblo en Diputados. Ahora los representantes de las provincias, tienen la obligación de honrar esa voluntad y llevar al pleno el Proyecto de Ley enviado por el Ejecutivo que contiene la pluma de Vilma Ibarra y Alberto Fernández.

Al igual que la vez anterior, se arriba con una desventaja que parte del conservadurismo y las posiciones extremistas antiderechos de algunos legisladores. Tampoco ayudaron las exposiciones que pudieron seguirse por Senado TV en las que pudo escucharse a expositoras comparar el proyecto de la IVE con el nazismo. La campaña de desinformación desplegada por los grupos conservadores incluyó desinformación, denigración de aquellos que apoyan la iniciativa de salud pública y hasta violencia y escraches por parte de los grupos celestes.

Al día de hoy, la iniciativa corre por detrás tras hacerse público el voto de Marino (radical PRO) que anunció que votará contra el proyecto de derechos de la mujer a decidir sobre su cuerpo. Todavía cuatro senadores no han hecho pública su decisión, pero la noticia divulgada por Gustavo Sylvestre, que indica que algunos Senadores PRO/UCR, no votarían a favor para “no darle una victoria a Alberto”, levantó las señales de alarma ante la intención de romper la transversalidad que tenían los conservadores verdes. El gobierno maneja varias cartas aún y serán los 70 Senadores (Alperovich está con licencia y Menem se encuentra internado) los que determinen si avanzamos como sociedad, hacia el futuro con derechos o nos convertimos en esa distopía (inspirada en la dictadura argentina del 76) que es “El Cuento de la Criada” dónde -las mujeres- no ocupan otro lugar que ser úteros caminantes en una sociedad teocrática.

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