La estrepitosa derrota sufrida por el oficialismo chileno, además de la masiva participación popular en los comicios en favor del referéndum constitucional, envalentonó a la oposición a plantear la falta de legitimidad del gobierno de Piñera, al punto que la estrella ascendente del firmamento político progresista, Marco Enríquez Ominiami, pidió el adelantamiento de las elecciones para que el nuevo Jefe de Estado lidere el proceso constituyente. 

Las alianzas realizadas por Marco Enríquez con dirigentes como Claudio Orrego de Santiago de Chile, Ricardo Díaz de Antofagasta, lo colocan a la vanguardia de la renovación electoral. 

Su llamado a la humildad y el pedido de ofrecer el 60% de los cupos en una única lista opositora para los Constituyentes bajo un programa básico y que, el cargo de la presidencia, sea ocupado por una mujer, fue muy bien recibido dentro de los sectores que llevaron adelante la lucha contra la violencia estatal desde octubre del 2019.

Marco Enríquez ha trabajado codo a codo con Alberto Fernández para fortalecer el Grupo de Puebla y se perfila como uno de los firmes candidatos a la Presidencia para suceder al conservador Sebastián Piñera.

Redacción

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