La Diputada por la alianza de derecha Juntos por el Cambio, María Eugenia Vidal  tardó diez días en darse por aludida del escándalo que la involucra en el plan de persecución a sindicalistas y opositores que su ministro, Marcelo Villegas, explicó se venía llevando a cabo tal como lo explicó en la reunión con las cámaras empresarias, la plana mayor de la AFI, el Senador Allan y el Intendente platense, Julio Garro.

Desde la trinchera amable del Canal de Mauricio Macri (La Nación+) y en forma paralela un posteo en redes sociales, la ex gobernadora intentó una defensa que, ni con las amables preguntas del “periodista” del canal amigo, pudo convencer: “La reunión fue ilegalmente grabada porque, hasta ahora, no apareció la orden de ningún juez que ordenara grabar esa reunión o hacer algún seguimiento. Para mis ministros y para los empresarios de la construcción era una reunión de trabajo”, dejando una serie de dudas sobre qué comprende la Diputada por trabajo y si conoce las leyes que impiden realizar persecuciones desde el Estado.

Al mismo tiempo que aparecía en el canal amigo, el Community Manager, de la ahora “orgullosamente porteña”, colocó en las redes sociales una suerte de verdad revelada que se debía aceptar como un axioma: “Hace varios días se vienen diciendo frases como afirmaciones totalmente falsas sobre mí gobernación en la provincia. Quiero dejar algo bien claro: los mafiosos no son víctimas ni pueden convertirse en víctimas. Ustedes creen que el Pata Medina, ¿es una víctima?”, preguntaba retóricamente la también ex vicejefa de gobierno porteño y continuaba: “Durante mi gobierno no existió ninguna mesa judicial, ni causas armadas a sindicalistas. Todos los que se dicen perseguidos fueron investigados por la justicia sobre denuncias concretas. La mentira de la persecución no puede nunca tapar acciones mafiosas que están probadas”. El vano intento de tapar el sol con la mano a través de una ensayada respuesta no solo no borra lo que se ve en el video, sino que vuelve a faltar a la verdad aseverando lo concreto de unas denuncias que no tuvieron sustento legal. 

Al menos la ex mandataria bonaerense aceptó que el video tiene un origen ilegal dejando en claro que, el accionar de la AFI macrista, no fue un hecho de cuentapropistas como esgrimieron los camaristas Llorens y Borinsky “El video ilegal que se “encontró” (entrecomilla la Diputada poniendo una sospecha sobre el hallazgo) , muestra una reunión de trabajo entre mi gobierno e instituciones de la construcción de la Cd. de La Plata, asistiendolos como víctimas de la extorsión y las amenazas permanentes del Pata Medina.” Lo que todos pueden ver en esa reunión es el armado y entramado de la persecución al dirigente gremial platense que ya se había puesto en marcha tal como describió el ex Ministro Villegas en el video. Como dijo la Ministra de Gobierno bonaerense, Cristina Alvarez Rodríguez: “no puede explicar cómo en una reunión de trabajo y en una oficina pública se armaban causan judiciales”

Intentando “deflectar” y moviendo la atención del punto hacia otro lado, Vidal buscó quedar bien con la colectividad judía en un extemporáneo embanderamiento sobre los dichos de su funcionario: “También quiero decir que repudio las expresiones injustificables del Ministro de Trabajo en relación a una Gestapo, banalizando el sufrimiento de las víctimas del Holocausto. Él ya pidió disculpas públicas sobre eso y privadas a distintos representantes de entidades judías”. La Diputada Victoria Tolosa Paz describió en su cuenta de Twitter lo mismo que se pudo ver en el video “Su ministro de trabajo, Marcelo Villegas, no banalizó la Gestapo sino que ponderó sus formas y lamentó no poder replicarlas porque, por suerte, en la Argentina hay leyes que lo impiden, y que también condenan estas persecuciones propias de otros tiempos en nuestro país». El problema no es una banalización de la palabra “Gestapo”, el problema aquí sigue siendo la concreción de una fuerza de choque en los tres poderes del Estado en un Plan Sistemático de Persecución a Opositores que tuvo su punto alto con la detención de Medina. 

Quizás fue el Gobernador Axel Kicillof el que describió más sintéticamente lo que viene sucediendo en este escándalo “los que iban a luchar contra la mafia armaron una mafia para perseguir y encarcelar”. 

Otra vez deberá ser una Justicia no depurada y viciada de nulidades la que deba intervenir en el armado de una “Mesa Judicial Macrista” la que dirima la responsabilidad de Vidal en este caso, tras la afirmación de Villegas que, los funcionarios provinciales se encontraban allí por pedido de ella y que el delito se comete en un ámbito que pertenece a la gobernación bonaerense como es la sede del Banco Provincia.  

No son hechos aislados, no son cuentapropistas ni “loquitos que se mandaron solos” fue un Plan Sistemático de Persecución y Vidal, al igual que Macri, son responsables de lo que sucedió. Por acción u omisión en controlar a sus funcionarios directos, deben responder penalmente.  

Rodrigo Mas

Editor de Argentina Informada

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