Un Mundo Nuevo
El COVID-19 sigue siendo el tema principal de agenda política, social, cultural y económica. Esta noche, el presidente Fernández, en la conferencia de prensa que anunció la tercera y cuarta etapa del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) habló que “aquellos que salgan a trabajar a partir del lunes, lo harán en un mundo nuevo”.

El COVID-19 sigue siendo el tema principal de agenda política, social, cultural y económica. Esta noche, el presidente Fernández, en la conferencia de prensa que anunció la tercera y cuarta etapa del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) habló que “aquellos que salgan a trabajar a partir del lunes, lo harán en un mundo nuevo”

Este mundo nuevo (y por nuevo, diferente) es el que se deberá plantear la sociedad con el correr de los días y meses. Un mundo nuevo que nos obliga a repensar prioridades y valores. Un mundo nuevo que deja atrás (en apenas dos meses) viejas dicotomías y antinomias. 

Atrás queda un mundo donde, el capital, estaba sometido a los designios de la especulación financiera. Hoy nadie cuestiona la importancia que un mundo orientado a la producción, siendo el Estado, el regulador de las fuerzas productivas. Ya nadie cuestiona la inversión en salud y educación. Nadie considera errado pensar que los adultos mayores son un sujeto social a proteger. Tomó una pandemia entender aquello que lleva varias décadas escrito: reconocer al otro. reconocer al igual y al diferente. y en ese reconocer al otro, reconocernos. reconocernos como sociedad que enfrenta un nuevo desafío: el de este mundo nuevo.

Pero ese mundo que ha quedado atrás, se resiste a este nuevo esquema y necesita intentar un último esfuerzo antes de perderse en el olvido. Necesita probar que aún puede torcer voluntades, que el peso del componente económico puede más que la voluntad de varios millones de vidas. Es por eso que no duda en proponer cruzadas imaginarias, gestas invisibles que rozan la farsa. Así organiza travesías idealistas que acaban en sets de televisión, manifestaciones históricas que son fogoneadas desde los medios que poseen, y que luego se posponen y terminan en fracaso. Tampoco duda, ante la evidente derrota de su idea, sacrificar personeros y hasta su bandera insignia para intentar obtener, al menos, una victoria pírrica: “Críticas al modelo sueco” titulará. 

Este nuevo mundo dependerá del aporte de todos y de cada uno. Sea éste humano y material. Material es dinero y trabajo, ambas fuerzas de igual magnitud. Este mundo deja atrás muchas cosas y nos acerca más a lo humano y menos a lo material. Pero no hay que equivocarse, lo material importa para construir este nuevo Contrato Social, pero nunca puede compararse al factor indispensable que lo hace posible: Nosotros. 

Bienvenidos al Nuevo Mundo.

Argentina Informada

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