Nos tocó contar las desventuras de un gobierno que tuvo que reparar, en tiempo récord, un sistema sanitario destrozado en cuatro años de administración conservadora. También el trabajar dentro de un tejido social que se desgarraba con medidas de contención que desnudaron el nulo trabajo realizado en materia de promoción social. 

También nos tocó dar cuentas de las acciones de una oposición miope que nunca asumió la brutal derrota electoral y actuó con la psicopatía de dar cátedra sobre un púlpito del que fueron echados en primera vuelta.  

Este compromiso asumido con los lectores, nos llevó a informar los hechos que determinaron la salida del mejor sanitarista del país de un ministerio por un caso que involucró unos pocos casos de vacunaciones indebidas, en un momento de alta zozobra frente a la pandemia. Porque no somos neutrales, pero si miramos desde la realidad de los hechos.  

Se informó sin aterrorizar, pero con la crudeza que requiere el avance de la pandemia, sobre como viven los profesionales de la salud, los internados y los muertos que va dejando esta pandemia de coronavirus. También sobre la esperanza que conlleva la llegada de vacunas y tratamientos que mejoran las posibilidades de transitar la enfermedad con el mayor impacto posible. 

La cuestión de género fue tratada y conlleva prioridad en la agenda del diario. Exponer los femicidios y sus consecuencias sociales, al igual que las medidas tendientes a desterrar esta otra epidemia que azota al país, quedó reflejada en estas hojas digitales. 

El visibilizar las acciones y reclamos de los colectivos de diversidad y minorías comprenden un espacio importante que está presente tantas veces como esos colectivos consideren necesario hacerlo.

Los Derechos Humanos dentro de los principios rectores de Memoria, Verdad y Justicia son lo que nos moviliza como cronistas y nos honra coincidir en el día de nuestro aniversario, con la primera ronda de las Madres de Plaza de Mayo. Esa muestra de lucha y resistencia fue y sigue siendo nuestro norte. La búsqueda de los nietos que aún faltan recuperar por las Abuelas de Plaza de Mayo, seguirá presente en estas páginas, hasta que todas las familias vuelvan a reunirse. 

Hoy el recrudecimiento de la pandemia nos obliga a abordar temas que no son los más felices. Cuando se cuente la historia de estos tiempos, estamos obligados a dejar registro sobre lo que pasó. Un registro desde lo humano y también desde las acciones para frenar la pandemia y aquellas que se hicieron para profundizarla. Estamos obligados a dar cuenta de los mensajes de odio, palos en la rueda y acciones de terrorismo sanitario. Porque no todos se comportaron y se comportan de acuerdo a lo que las circunstancias demandan. Pero también de aquellos que dieron todo y un poco más. Esos que marcan la diferencia.

Este segundo año estará marcado por este signo de los tiempos y unas elecciones de medio término, que determinarán quién será premiado por el manejo de la situación imperante y quien será castigado por la sociedad al ponerla en riesgo. Allí estaremos para contarlo. 

Vaya a ustedes nuestro agradecimiento por leernos, por comentarnos y difundir la información aquí publicada. La batalla por una información de calidad, nos obliga a redoblar la apuesta: más contenido, más colaboradores, más Argentina Informada. 

Editorial

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