Lamentable. Pocas cosas dieron tanta vergüenza ajena durante esta campaña electoral como el eje comunicacional de la Alianza Conservadora Juntos por el Cambio. Desde el tercer cambio de nombre en tres elecciones (Cambiemos, Juntos por el Cambio, Juntos), incluso en algunos distritos conviven ambas denominaciones. Candidatos que se enrocan como en un ajedrez del olvido: una para para poder exorcizar la peor gobernación en la de la historia democrática de la Argentina se muda de provincia de Buenos Aires a CABA, el otro, responsable del aumento de la delincuencia en la ciudad más rica del país y ser el responsable de la escribanía que es la legislatura porteña que aprobó la venta de espacios públicos y generó la mayor desigualdad de la que se tenga memoria en esa frontera norte sur que significa la Avenida Rivadavia. Un Jefe de Gobierno que cruza la General Paz para opinar de otros municipios que tienen el mismo presupuesto que su gasto en plantas y pasa papelones a menudo por expresar que, el candidato que puso en Provincia, es el “mejor candidato para la Ciudad de Buenos Aires”, ni hablar su diatriba de “valores”, cuando su vida privada (que pasa a ser pública cuando hay involucrada una funcionaria pública, pasada a otro distrito, para ocultar la falta cometida por relacionarse sentimentalmente -siendo generoso en la calificación del vínculo que ya dio fruto-) es un completo desastre con acusaciones de viajes con finalidades non sanctas. El candidato enviado al ostracismo, intenta una campaña en un distrito que desconoce y que jamás pisó, sin jefe de campaña, ni estratega electoral, subiéndose a una “combi” que se descompone a los 200 metros. Una candidata echada del Ministerio de Salud por su inoperancia, que acusa a la actual Ministra de viajar a Rusia y Gran Bretaña para conseguir lo que hoy son casi 60 millones de vacunas y es fotografiada hurgándose la nariz como si buscara oro dentro. Otra candidata con mensajes nazis y cipayos en las redes. Un candidato que su único éxito de campaña fue una remera que dice “Ahh, pero Macri” como si eso fuera una forma de desentenderse de las desastrosas políticas que apoyó y arengó, entre las que se destaca la estafa de los créditos UVA. Un candidato que solo habla de temas relacionados con su negocio y simplifica la política a una cuestión de neurociencia de cotillón. Un candidato que se rasca sus genitales, es investigado por enriquecimiento ilícito, que acusa a actrices de ir de rodillas a la Quinta de Olivos. Una ex ministra que provoca desde la tranquera en el predio dónde la Gendarmería que manejaba reprimió e hizo desaparecer a Santiago Maldonado. La misma que armó las marchas del odio que devinieron en cientos de contagios y muertes en Formosa, que al momento de sucederse, contaba con un muerto en un año de pandemia. La Ex gobernadora, ahora transformada en orgullosamente porteña, juzga el goce y determina que uno puede consumir cannabis si solo posee una posición económica acomodada y vice en un barrio acorde. La misma que fue acusada, por la heredera de los Mitre, de la compra de un coqueto petit hotel en el barrio más caro de la capital, solo con el producto de su separación de una casa y un auto en Morón. Y atrás de todo, Macri, quien pidió al Presidente de la Nación que “se muera el que tenga que morir”, el que dijo que “el populismo es peor que el coronavirus”, el que determinó que para hacer dinero en el país “hay que evadir impuestos” y el que demandó que “Si nos encontramos que una mayoría de los argentinos decimos basta, eso va a generar una recuperación de la esperanza. Va a haber como un respirar, un aire nuevo el lunes diciendo bueno, cambien o se van a ir, ¿no?” y cerró con un siniestro “en el tiempo se van a tener que ir porque han perdido el apoyo, es lo que ha pasado en la Argentina, se ha perdido la confianza”.

Eso fue la campaña opositora. Eso es lo que proponen para el futuro. Seguro estoy obviando muchas otras cosas graves que el lector tendrá presente y nos lo hará recordar. Pero creo que esto ha sido un piadoso recordatorio de lo que fueron, son y nos prometen para estas próximas elecciones.

Una sana costumbre en los países con democracias más longevas que la nuestra es que, los medios, se pronuncien en favor de un candidato o partido. Argentina Informada entiende que se puede informar, siempre y cuando, uno diga desde dónde está parado. Desde Argentina Informada hemos compartido con los lectores los esfuerzos realizados por el pueblo durante la Pandemia Mundial de Covid-19 y la voluntad para recuperarse de este flagelo que afecta las vidas de todos. Es por eso que Argentina Informada apoya las candidaturas que expresa el Frente de Todos para estas elecciones legislativas en todos los distritos del país. Las razones no solo son las arriba expuestas, sino por lo realizado por el gobierno en proteger a los trabajadores y sectores vulnerables como destacó la Organización Internacional del Trabajo durante este año y medio. El apoyo no significa una carta blanca sino un acompañamiento de las políticas que buscan devolverle una vida digna a los habitantes de este país. 

Pedimos a los lectores que vayan a votar. Que los que recibieron las responsabilidades de ser autoridades vayan y ejerzan ese compromiso cívico. Aquellos que sospechan tener COVID-19 o son contactos estrechos o aún no han recibido el alta por la enfermedad, les solicitamos no concurran a la votación este próximo domingo. Una democracia sana se trata de ciudadanos sanos.

Feliz Próximo Domingo 

Rodrigo Mas
Editor de Argentina Informada

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