Soledad Acuña, en declaraciones radiales informó que esta semana tomará la decisión sobre el adelantamiento de las vacaciones de invierno ante los peores números de internaciones del distrito desde el inicio de la Pandemia de Coronavirus.

También insistió con forzar la presencialidad en los colegios durante la pandemia, hecho por el que más del 85% de los alumnos no tiene ningún tipo de educación en el distrito, debido a las medidas de fuerza, realizadas por los gremios para proteger su salud, ante la falta de vacunación del gobierno que encabeza el conservador, Horacio Rodríguez Larreta. «Si las condiciones están dadas para continuar, la vamos a continuar», fue la lacónica amenaza de Acuña sobre la presencialidad en los colegios primarios y parte del dictado en secundarios “Hoy, primero y segundo año tienen bimodal y lo que haríamos, es volver a la “bimodalidad” de primero a sexto». Hoy solo el 15% de los alumnos tienen clases en la Ciudad de Buenos Aires, la mayoría en colegios privados. 

Acuña apuesta fuerte a un cambio de escenario en la Ciudad, pero los números continúan posicionando a la Capital como un claro escenario de emergencia epidemiológica. Los dos mil casos diarios y el pico de internaciones, se suman a los nulos controles efectuados por el gobierno conservador para el cumplimiento del DNU en vigencia. Pero La Ciudad de Buenos Aires consiguió un fallo a medida por la Corte Suprema y terminará decidiendo como más le pueda generar molestia al gobierno nacional en la campaña de Larreta por llegar a la nominación a la Presidencia por el espacio conservador.

Respecto a las vacaciones de invierno, la ministra indicó “si las extendemos una semana más, la idea es cambiar a la primera quincena de julio las vacaciones e incluir las jornadas institucionales, que es cuando los maestros van a la escuela, pero los chicos no. Pero aún lo estamos analizando”, mostrando que no tienen un plan claro de como encarar la situación actual. Ese “actuar sobre la evidencia” claramente no es algo científico, sino que se refieren a las encuestas de opinión que han mostrado un duro descenso de la imagen del espacio conservador y de Rodríguez Larreta en particular en su disputa con la ultraderechista Patricia Bullrich por el control del armado conservador en la Ciudad y el resto del País.

Acuña sigue comentando la realidad como si no fuera parte de lo que sucede en su Ministerio “un año y medio sin presencialidad es mucho para cualquier chico, para los chicos que tienen computadora y para los que no tienen”, la nula acción de la Ciudad de Buenos Aires para distribuir computadoras y brindar conectividad choca de lleno con los cambios trimestrales de vereda y arreglos florales en las coquetas calles de la Recoleta. Montos que superan en varios miles el costo de brindar los elementos informáticos a todos los alumnos de la Ciudad.

También decidió atacar a los gremios que se encuentran en pie de lucha contra un gobierno conservador que no ha vacunado a los docentes, no docentes o directivos: “Es el gremio kirchnerista que viene negando la presencialidad desde el principio, yo estoy dando el dato oficial”. El dato oficial, es el que ella confecciona sin ser avalado por ningún colegio primario o secundario de CABA. Un relato propio de la búsqueda desesperada, para lograr un trampolín legislativo, que la saque del evidente mal manejo de la educación (y de la pandemia) que ha tenido el PRO, no solo en la educación, sino en cada uno de los ámbitos en los que tuvo que moverse en estos quince meses de pandemia.

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