Cuando Donald Trump se dirigió a los Proud Boys (grupo de extrema derecha) con la frase “retrocedan y esperen. Alguien tiene que hacer algo con Antifa y la izquierda”, jamás pensó que esas palabras serían su condena, en la incitación a la violencia que será debatida en el Senado de los Estados Unidos en el día de hoy. Los abogados de Trump niegan que, el apoyo brindado a estos violentos grupos, “haya sido algún tipo de aliento a la insurrección, desmanes, acción criminal o cualquier acto de violencia física” y que no pueden hacerlo responsable de algo que “estuvo ausente en su discurso”, al referirse a la literalidad de los hechos. Del lado de la bancada Demócrata y apoyado por un puñado de republicanos, convergen en la postura de entender el mensaje del ex Presidente, fue el estímulo suficiente para considerarlo responsables de la toma del Capitolio, la muerte de un policía y otros cuatro manifestantes y el intento de un Golpe de Estado del pasado 6 de enero. 

Desde la prensa norteamericana apuntan a que el tema clave es otra frase del Trump: “Peleen con más fuerza”. La conclusión es que el total del discurso incendiario de Trump desde el momento uno de la campaña, llevó a esta instancia. Su léxico, carente de ideas pero lleno de epítetos, envalentonó a una “turba” compuesta por partidarios del republicano, televidentes alienados por los mensajes hegemónicos y un grupo de “conspiranoicos” dispuestos a creer cada palabra que saliera de la boca del ocupante de la Casa Blanca. 

Hoy, con las imágenes de la toma del Capitolio, las muertes, no cabe dudas que fueron esas y todas las frases que llevaron al desenlace. El Senado deberá cumplimentar y resolver sobre cada acusación elevada por la Cámara Baja. 

Los abogados de Trump intentarán transformar en una cuestión abstracta la remoción de Trump, una vez que abandonó el gobierno tras el fin del mandato, sin embargo, la idea de los demócratas y el arco político de la derecha no radicalizada, es poner paños fríos a una escalada de violencia política que podría extenderse si, Trump, continúa liderando la oposición sin una pena por lo sucedido. Su expulsión del sistema político norteamericano, significa una venda en una herida que tardará muchos años en cicatrizar. La grieta cavada por las políticas pero, por sobre todo, los agravios realizados por Trump, llevarán muchos años de reconstrucción de un contrato social hecho pedazos en el país del norte. 

Trump en pleno raid de violencia verbal escribió por Twitter: “Estados Unidos demanda verdad” y, la verdad, trae consecuencias. El ejemplo que los Senadores de Estados Unidos pongan sobre la violencia desplegada por el líder de la extrema derecha en ese país, serán ejemplo mundial para poder detener a violentos como VOX en España, Jair Bolsonaro en Brasil o Patricia Bullrich y Mauricio Macri en Argentina. 

Redacción

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