Para aprovechar la veda electoral, me gustaría repasar con los lectores el texto publicado el 21 de Octubre de 2011 en Basta de Pensamiento Único con motivo del cierre de campaña. Repasar y ejercitar la memoria sobre los momentos previos a los comicios presidenciales de ese año, nos muestra que poco ha cambiado en algunos aspectos: seguimos luchando contra los mismos molinos. 

Este domingo volveremos a ejercitar la voluntad popular y esperamos que, esta vez, sea respetada por los que no cuenten con el apoyo popular. Que sea un gran domingo.

Si me hubieran contado que iba a ver un cierre de campaña tan emotivo y, a la vez, tan profundo en conceptos, no lo hubiese creído. Y si me contaran que hubo una única propuesta y esa era Profundizar, menos que menos. Pero así nos acostumbró Cristina. Cuando creemos que ya nada se puede decir, ella da una vuelta más de tuerca y cambia la historia del país. Nos dice que ella tiene que articular para los cuarenta millones de argentinos pero que, en esta batalla, ella no es neutral. Que va por más: por más inclusión, por más derechos y por más libertades.

Y ahí estábamos nosotros, en la Plaza del Coliseo, emocionados como con el primer beso de una chica, expectantes y con las lágrimas de felicidad de sabernos partícipes de un momento histórico, de esos que aparecerán en los libros de historia: La Revolución en Paz. Codo a codo, nos reconocíamos como en una misa muy poco silenciosa (más bien, bastante bulliciosa), en esa comunión se reemplazó el “Amén” por el “Vaaaaaamos, Carajo!” y todos nos fuimos con el alma satisfecha.

Sabemos que el domingo es una fecha que será la bisagra de la historia como pueblo. Finalmente se cerrará un ciclo de tres elecciones presidenciales sin problemas. Tres períodos consecutivos habrán culminado el 10 de diciembre y podremos cerrar el viejo fantasma de la democracia acechada.

Nuestra leona mostró que está varios escalones por delante, no solo en intelecto, sino en institucionalidad. Sin agravios, con humildad y con serenidad, nos convocó a trabajar por la unidad nacional. Justo ella, que ha sufrido los peores embates de quienes se hacen llamar los campeones de la democracia.

Hoy hemos visto los últimos ataques arteros de la restauración conservadora, esa nueva Unión Democrática que nos tilda de autoritarios mientras perfora, en el aspecto más Goebbeliano, las mentes y corazones de los lectores y televidentes de sus medios con mentiras y agendas interesadas.

Compañerxs, no cedamos a estos ataques. Respondamos solo con propuestas. Estamos a solo cuarenta y ocho horas del acto eleccionario más importante para este modelo. Esta es la batalla cultural que solo se gana en las urnas. Hablemos con quien falte hablar, visitemos una vez más a ese pariente o amigo que aún no se decidió. Acerquemos a los compañeros del trabajo las obras realizadas y los sueños que nos quedan por concretar. Ejercitemos junto a ellos la memoria y pensemos como estábamos diez años atrás y dónde estamos ahora. Y lo que es mejor: Hacia dónde vamos.

Quiero terminar con un deseo para este domingo:

Que sea el resultado que sea, por la diferencia que sea, salgamos a festejar y a ganar la calle en nombre de la democracia, nuestra democracia. Por la que lucharon tantos que no están, por los que luchamos hoy y por los que tomarán la posta para seguir preservando este espacio y nuestro lugar en el mundo. Argentina, Salud!

Rodrigo Mas
Editor de Argentina Informada

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