A poco de cumplirse dos años de las revueltas que cambiaron el panorama político de trasandino y a menos de veinte días para las elecciones presidenciales, Sebastián Piñera será juzgado políticamente por el Senado Chileno, como resultante de los datos revelados en la investigación internacional conocida como Pandora Papers, que involucraría a su familia en la venta de una mina y el posible conflicto de intereses que ello implicaría.

La acusación surge tras la compraventa del proyecto minero “La Dominga” en la que, a través de un paraíso fiscal,  Cecilia Morel, esposa del dirigente conservador y la familia del mandatario, realizaron junto a Carlos Alberto Délano (amigo de Piñera) en 2010. La acusación también incluye acusaciones de posible cohecho y delitos tributarios. 

La “acusación constitucional” se debatió en la Cámara baja chilena por más de veintidós horas, de las cuales 15, fueron usadas por el Legislador Jaime Naranjo en un discurso récord para lograr que la cuarentena que cursaba otro legislador por coronavirus (y finalizaba a las 0 horas de hoy), le permitiera estar presente en la votación para alcanzar los 78 votos que permitieran impulsar el juicio político.  

El Senado chileno deberá decidir la suerte del mandatario conservador. Para aprobar su destitución son necesarios dos tercios de los votos, pero la oposición necesitaría convencer a cinco miembros del oficialismo para que esto suceda. Desde los partidos de Centro consideran que no es imposible alcanzar el número por la baja aprobación que tiene el mandatario trasandino, involucrado en decenas de acusaciones por mal desempeño y incompatibilidades con la función pública. El mandatario consideró que las acusaciones son infundadas y se da en el marco de la campaña electoral que se llevará a cabo en menos de tres semanas.

La imagen de Sebastián Piñera siempre estuvo cuestionada a nivel local y regional, pero su caída en la imagen pública sigue descendiendo tras las feroces represiones que se llevan a cabo desde 2019 y la mala gestión de la Pandemia de Coronavirus que se encuentra inmerso en medio de una nueva ola de contagios que se suman a las acusaciones de corrupción del mandatario, de su familia y del gobierno de derecha. Todo indicaría que la salida de Piñera y la derecha chilena, sería a través de las urnas y que el “impeachment” no vería la luz tras la derrota del partido gobernante.  

Walter Darío Valdéz Lettieri

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