El viejo dicho de las abuelas de mediados del siglo pasado, culminaba con una moraleja “una vez metido, nada fue prometido”. De esta misma forma, también parece terminar la promesa de Horacio Rodríguez Larreta y la alianza conservadora Juntos x el Cambio, que se comprometió con sus votantes, a no crear ni subir impuestos y tarifas. El trámite para la verificación técnica vehicular, que ya era en costo, superior a la de Provincia de Buenos Aires con menores controles, pasará de 2665 pesos a la friolera de 4023,33 en lo que respecta a automóviles. Los taxis subirán su tarifa en un 30% (tercer aumento en lo que va del año), aduciendo “adecuaciones que son necesarias para el funcionamiento de los servicios, asegurar su operación y mantenimiento y sostener el salario de los trabajadores”, tal como reza el Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires. Las autopistas porteñas costarán, a partir del séptimo día de 2022, un 45% más que hoy y un 50% aumentará el estacionamiento medido, que ya había ampliado su radio de cobertura, convirtiendo a la ciudad, entre metrobuses, ciclovías y, costos de garages y estacionamiento medido, en una pesadilla para estacionar en la ex Reina del Plata. 

El aumento que fue ocultado en el presupuesto al ser presentado a última hora del domingo cuando los resultados de las elecciones no fueron lo esperado por el conglomerado opositor, buscará abultar las arcas vaciadas tras la financiación de la campaña de Diego Santilli en la provincia, volviendo a incrementar el costo de vida de los porteños, que mostraron su descontento con la opción oficial y su manejo de la cosa pública, perdiendo 8 puntos porcentuales y hasta el 47% de los votantes. 

Redacción

Comentar con facebooks
Artículo anteriorLa Cámara le dijo (de nuevo) que no
Artículo siguienteEl impuesto a grandes fortunas no es una «anomalía argentina»