Un pequeño ejercicio de matemáticas puede explicar la imposibilidad de acceder a al Loft en el Molina Ciudad por parte del Diputado conservador Fernando Iglesias: el Departamento en cuestión tiene un valor de 52.000.000 de pesos (350000 U$D convertidos a dólar turista $150), un escritor recibe el 10% del valor del Precio de Venta al Público de cada ejemplar, un promedio de 1100 (si ponemos los tres libros más caros del Diputado autor (aunque muchos se encuentran, fácilmente, en mesas de saldo)), por lo que le corresponden $110 pesos de cada ejemplar vendido que se descuentan de los anticipos recibidos, el “Dipuautor” es la nueva estrella del mercado editorial argentino con 472.727 ejemplares vendidos a 2018, sólo para pagar el piso en Barracas. Nada de eso ocurrió. Iglesias no es un autor Best Seller.

Recordemos que, el libro que batió todos los récords del mercado editorial en las últimas dos décadas es Sinceramente, de la actual Vicepresidenta y Conductora del Peronismo, Cristina Fernández, que a dos meses de su lanzamiento y habiendo vendido 215000 ejemplares en Argentina, había recaudado la friolera de $150 millones de pesos para la Editorial. Nunca, nadie, habló de Fernando Iglesias como un suceso editorial, ni en la Argentina ni en otro país del mundo. Entendiendo que el autor publicó 11 libros en toda su carrera autoral, daría un promedio de 42975 libros por cada uno editado. Si tomamos en cuenta que tres, fueron editados en 2000, 2002 y 2004 sobre temas muy poco vendedores como la “globalización”, no pueden ser tenidos en cuenta. Recién a partir de 2007 y viendo la veta antiperonista, el autor publica cuatro libros sobre el tema y tres sobre globalización, lo cual deja solo cuatro libros con, digamos, capacidad de Best Seller: Kirchner y Yo (Por qué no soy Kirchnerista) de 2007, Es el Peronismo. Cuándo, Cómo y Por qué se jodió la Argentina de 2015, La década Sakeada de 2016 y El año que vivimos en peligro, cómo sobrevivió el gobierno al club del helicóptero, de 2017 (Todo esto sin contar su nuevo lanzamiento El MedioEvo Peronista y la llegada de la Peste, de oportunista reciente salida). Ninguno de esos títulos, siquiera estuvo comentado como éxito editorial, y bastante difícil que superen los más de cien mil ejemplares -cada uno- para justificar la compra del inmueble. 

Su dieta de Diputado tampoco lo ayuda: $160.000, es lo que cobra actualmente un Diputado (con aumentos en los cuatro años, pero dejemos el valor más alto), si esto lo multiplicamos x 13 (doce dietas y un “aguinaldo”) y, así, por los 4 años que estuvo sentado en su banca (2015-2019), da un total de $8.320.000 sin hacer un solo gasto. Iglesias cobró $739.000 de viáticos pese a vivir a escasos cientos de metros del Palacio Legislativo por lo que no puede contarse como ingreso ya que son gastos erogados que se reponen.    

El Diputado conservador declaró un patrimonio de $850.000 a su llegada al Congreso. Al poco tiempo de asumir, canceló una deuda con el operador macrista Luís Majul por $450000 (U$S 30.000) Hoy, solo con lo declarado, supera los $10.040.198,90 y U$S 10.000 ($1.500.000). 

No hay forma que los números cierren. Sus viajes al exterior pagados con dineros de los contribuyentes, sus vacaciones, alquileres, compras de vehículos y demás gastos, hacen imposible las matemáticas, de un profesor de voleibol que se creyó más “piola” que el sistema. 

Editorial

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