Como una rémora de un triste pasado, en el día de ayer se anunció el rescate de más de cien trabajadores rurales, que eran sometidos a condiciones infrahumanas de trabajo en San Juan y Corrientes. 

Las crónicas relatadas por el personal del Renatre daban cuenta de hacinamiento en boxes de dos metros y medio por uno y medio, Sin el mínimo acceso a agua potable o baño. Varios de los rescatados presentaban heridas de una infección por sarna.

La trata de personas no solo se da en el ámbito sexual, el tráfico de personal para fines de explotación laboral, supera con creces las cifras de la prostitución forzada. Las denuncias de reducción a servidumbre constatadas en los campos de los Etchevehere o del ex Diputado Olmedo, parecen haber sido en otro siglo, pero no: el macrismo desarticuló todos los mecanismos de inspección laboral durante la “gestión” de Jorge Triacca y la explotación no solo volvió a los campos, sino que aumentó y se sufrieron represalias a aquellos que habían denunciado los abusos. La persecusión al personal del Ministerio de Trabajo llevó a una “Caza de Brujas” que obligó a centenas de trabajadores a cambiar sus perfiles en redes sociales para no ser sancionados. Las inspecciones laborales desaparecieron durante los cuatro años del macrismo.  

Desde el RENATRE, esta vez, se pudo comprobar en la Provincia de Misiones que los sueldos eran adeudados desde el mes de enero, los trabajadores en condiciones paupérrimas y con claros signos de desnutrición solicitaron a los inspectores comida por el avanzado estado de inanición.

La zona de Sarmiento en la Provincia de San Juan, el mismo RENATRE pudo detectar 140 trabajadores que fueron traídos desde el norte del país (en la modalidad golondrina) que fueron desplazados “por personas sin escrúpulos para la cosecha del olivo. Estaban viviendo en condiciones infrahumanas y de extrema vulnerabilidad, entre los cuales había 11 niños” relatan los inspectores de la entidad que aúna el trabajo rural.

La responsabilidad de los dueños de los establecimientos ahora está a cargo de la Justicia tras las denuncias de rigor efectuadas en las que intervino Gustavo Vera, Director Ejecutivo de Lucha contra la Trata y Explotación de Personas, dependiente de la Jefatura de Gabinete de Ministros.

El Secretario General de la UATRE, Jose Voytenco, expresó la idea que comparten desde el Ministerio, “Estos operativos, realizados en dos provincias distantes y en actividades distintas, tienen el común denominador de la explotación laboral, la trata de personas y el trabajo infantil”. 

La vuelta de las inspecciones ministeriales y del gremio rural, podrán dar un panorama de la situación laboral rural, que era angustiante tras la revuelta “gauchócrata” en 2008 y que se exacerbó en 2015 con la llegada de Mauricio Macri y la Mesa de Enlace al Gobierno Nacional. Las acciones de la Justicia para sancionar estos abusos serán necesarias para poder avanzar dentro de una actividad que se ha modernizado rápidamente en lo que respecta a máquinas y comercialización, pero que posee prácticas laborales anteriores a 1813. 

Agradecimiento: Marcelo Cena/PRENSA MAC y Télam

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