Cuando creíamos que la pandemia no podía deparar más sorpresas, la dirigencia radical sorprendió, haciendo una autocrítica sobre su participación en Cambiemos. Pero, como dijo el poeta carioca, la felicidad tiene fin, la tristeza no y hoy, el Diputado Conservador Radical, Alfredo Cornejo, llamó a la secesión de la provincia cuyana. Ante declaraciones a Radio Nihuil en las que propinó que una autonomía mendocina “necesita de pactos entre sus dirigentes” y concluyó que “La autonomía está lejos, pero es algo que se tiene que pensar seriamente”. También agregó que “para hablar de autonomía debe haber un plan consistente. La clave de las autonomías de las regiones tiene que ver con que sus dirigentes pacten programas políticos comunes”. La prédica subversiva del orden constitucional, continuó con “Mendoza tiene todo para vivir como un país independiente, hoy necesita de la Argentina, pero Argentina perjudica a Mendoza para tomar deuda y traer inversiones”. Para cumplir con el manual del perfecto psicópata, Cornejo eligió victimizarse: “La verdad que no me gusta separarme de la Nación, pero la verdad es que ellos están obligando a Mendoza a autoafirmarse en sus propios valores e identidades”. 

La disputa desatada por la represa Portezuelo del Viento y sus consecuencias ambientales al menos a cinco provincias, ha puesto en duda la concesión de la misma, es por eso que Cornejo admite que -hoy- no podría escindirse de Argentina. Pero en su intento febril de asemejarse al reclamo Catalán (especialmente de su derecha), que fue un territorio anexado al reino de España, en este caso, Mendoza es parte integral de la Argentina, por geografía pero por historia. La gesta de la Independencia americana nació allí. Fue allí que las damas mendocinas cosieron la bandera que llevó la libertad a Chile y a Perú. Es allí donde varias generaciones han dado personalidades de la ciencia, el arte y las disciplinas sociales al país. Los casos de los artistas plásticos Carlos Alonso y Luis Scafati, junto a la obra poética y pictórica de Natalia Cohan (conocida como Cohan de Kohen), son muestras de la creatividad que ha surgido de la provincia cuyana y es patrimonio de pintura y escritura argentina.

Estos afiebrados intentos de la restauración conservadora, hoy se disfrazan de independencias para agitar chauvinismo ante la falta de ideas. No existen razones ni políticas ni sociales para pensar una balcanización de la república. No hay que dejar que se nos distraiga de lo verdaderamente importante que está sucediendo: la lucha contra una pandemia. Y que tampoco nos distraigan de lo que sucedió y hoy se está descubriendo: una asociación dedicada a realizar inteligencia ilegal para fines políticos y económicos. 

Personajes con actitudes psiquiátricas como Cornejo, no solo deben ser tomada como expresiones marginales de políticos que han quedado sin “poder real” y que deben rendir cuentas por los actos realizados en el pasado reciente, deben tomarse como actos de distracción para alejarnos de aquello que es importante y necesario para la nación: la unidad de los argentinos.  

Editorial

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