Hace diez años comenzaba una manifestación contra la tercerización de empleados del Ferrocarril Roca. La columna del Partido Obrero, avanzó hacia las vías de la estación Avellaneda dónde se encontró con la “patota” de la Unión Ferroviaria comandada por Cristian Favale y Gabriel “Payaso” Sánchez y el responsable sindical de la línea férrea, Pablo Diaz, el primer enfrentamiento fue a golpes, piedrazos y gomeras. De este encuentro, resultó herida Elsa Rodríguez, quien estuvo en estado crítico durante varios días. Tras ser desalojados los manifestantes por la patota, retornaron en horas de la tarde cuando se generó el segundo y Fatal desenlace. Una zona liberada por la Policía Bonaerense y la Policía Federal, permitió que la los liderados por Pablo Díaz, atacar a balazos a los militantes de la agrupación de izquierda. “al gil de la gomera, le agujereé la panza” fue la frase de Favale mientras se retiraba del lugar, ante la ausencia de personal uniformado, tras la balacera.

La información proporcionada por la Policía Federal al entonces ministro, Florencio Randazzo, habló de enfrentamientos de los manifestantes troskistas con intenciones de sabotaje. Y cuidadosamente se omitió toda referencia a la patota de la Unión Ferroviaria. Esa omisión fue la que despertó las sospechas del Ex Presidente Kirchner y del Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández que, rápidamente comenzaron a indagar y se pusieron a disposición de la familia de Ferreyra, como relatara en numerosas ocasiones su hermano Pablo. Las sospechas se transformaron en certezas al recibir numerosos llamados que intentaban buscar protección a los por parte del gobierno. La instrucción del ex Presidente Kirchner fue pedir rápida solución al crimen. Las rápidas diligencias supervisadas por el Jefe de Gabinete, dieron como resultado que se pusiera a disposición de la justicia a los homicidas y que la justicia pudiera avanzar, en muy corto tiempo, hacia los responsables intelectuales del crimen: Juan Carlos “El Gallego” Fernández y José Pedraza, popes del sindicalismo ferroviarios, fueron llevados a la justicia. También se desafectó y puso a disposición de la justicia a numerosos policías y comisarios que “liberaron” la zona del asesinato.

Este crimen político fue el primero en lograr condenas a los autores materiales e intelectuales en la Argentina.  Pedraza y “El Gallego” Fernández recibieron 15 años de condena en prisión por la autoría intelectual del hecho. Para Díaz, Favale y Sánchez, 18 años. Los policías llevados a juicio recibieron penas, acorde a la responsabilidad del hecho. 

La acción del Gobierno en torno a evitar la impunidad de Pedraza y la burocracia sindical, determinó que sucediera una serie de sabotajes que fueron desde la quema de formaciones, choque de convoys y concluyeron con las víctimas del atentado de Once dónde, un maquinista, estrelló -de forma deliberada- la formación ferroviaria a la entrada de la Estación Once, en la capital de la Argentina, causando la muerte de 51 personas. La agrupación sindical apoyó en forma explícita la candidatura de Mauricio Macri, generando una innumerable cantidad de hechos tendientes a generar el malestar general en la población, de cara a las elecciones de 2015. Esta fue la primera vez que un sindicato ferroviario, históricamente peronista, apoyó a un candidato conservador desde el nacimiento del peronismo.

Pedraza murió durante su condena, que cumplía en su domicilio por cuestiones de edad y enfermedad. Elsa Rodríguez, la víctima menos conocida de esta historia, quedó en estado cuadripléjico y con pérdida del habla. Una semana después del hecho, sumido en un cuadro de stress, Néstor Kirchner hizo un infarto masivo y falleció en su casa de El Calafate, Santa Cruz. 

La imagen de Mariano se convirtió en un ícono de la lucha contra el trabajo tercerizado en el país. Las empresas de Pedraza fueron desmanteladas y los contratos, que este tenía con empresas a las que debía representar sindicalmente, fueron rescindidos. Aún queda por comenzar el juicio por el supuesto delito de coimas que involucra a Pedraza, El Gallego Fernández y varios integrantes de la Justicia Nacional, que fue elevado a juicio el año pasado.

Redacción

Imagen: Gelpgim22 (Sergio Panei Pitrau)

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