La resolución dictada por el organismo estatal, dirigido por Ricardo Nissen, realizó una «evaluación concreta sobre lo que había sido el fideicomiso ciego» en el que se encontraron “enormes violaciones a la ley” en el que obtuvo un “aumento de capital” y que lo “mantuvo absolutamente clandestino”, destacó el funcionario en declaraciones a Radio 10. 

La denuncia llevada a cabo ayer por la Oficina anticorrupción que lleva adelante Felix Crous, denunció penalmente al dirigente conservador. Las maniobras poco transparentes en la empresa en la que Macri posee acciones, mostraron que «en el año 2013 hay un aumento de capital de la empresa Agro G. La firma emite acciones, a estas las llaman preferidas. Esta emisión nueva nunca fue registrada en los libros de la sociedad y tampoco el aumento de capital fue inscripto en el Registro Público de Comercio a cargo de la IGJ. Es algo que se mantuvo absolutamente clandestino».  La empresa en la que Macri tiene acciones privilegiadas «una sociedad de familia en la que no se hacían las asambleas en forma presencial, no se distribuían dividendos, porque se capitalizaba todo y, ni los administradores -que eran los hijos del dueño del emprendimiento que se llama José Uriburu- cobraban honorarios como directores. Algunas veces tenían pérdidas, otras veces ganancias, pero estas no se repartían (…) no obstante le pagaron una suma muy importante» al accionista privilegiado pese a que «los accionistas resignaban dividendos». El accionista es Mauricio Macri.

La denuncia penal radicada por la Oficina Anticorrupción fue a raíz del informe confeccionado por la Inspección General de Justicia y alerta sobre un posible delito de enriquecimiento ilícito y también de lavado de activos. De acuerdo a la expresado en la denuncia, Macri declaró poseer el 14% de las acciones de AGRO G, lo cual sería falso ya que pudo constatarse que el dirigente cambiemita, posee el 20% de las mismas, amén de haber omitido la titularidad de más de 5 millones de acciones preferidas de la firma (hecho que quedó probado con la transferencia hacia el fideicomiso ciego), por lo que se consideraría que la omisión fue maliciosa.

La mira ahora está puesta en la participación de Macri en otro fideicomiso denominado Caminito, en el que Nissen anticipó que ya se encuentran trabajando y que ya presentaría irregularidades del mismo tenor.

Los hechos que día a día se van encontrando probarían, no solo los delitos de Macri durante el ejercicio de la presidencia de la nación, sino también de la responsabilidad de Laura Alonso (a cargo de la OA durante la administración conservadora) por haber hecho la “vista gorda” o bajo su clásico “técnicamente no es delito” de las innumerables violaciones a la ley.

Redacción

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