Una vez más el dibujante Nik es parte de una polémica. Esta vez no fueron los habituales plagios a los que tiene acostumbrados al mundo editorial o su furibundo macrismo que lo lleva a insultos permanentes contra las principales figuras del oficialismo, que hacen quedar a Alfredo Casero como un moderado, esta vez, decidió usar a sus hijos de escudo humano y victimizarse ante la respuesta que le diera el Ministro de Seguridad y denunció que había sido amenazado. La respuesta del titular de la cartera de seguridad nacional no se hizo esperar y explicó ante las cámaras del canal opositor TN que “Nik vive agraviándonos y nadie le dice nada, pero si lo tomó como una amenaza le pido perdón” para luego añadir que “Para mí los hijos, la casa y las mujeres son templos. No se me caen los anillos, me parece que es obligatorio de uno tener que aclarar estas cosas». 

Más tarde y para dar por terminada una cuestión que era magnificada por los medios hegemónicos de comunicación publicó en sus redes sociales “Para quienes siguen la discusión de Nik con mi persona, le escribi a su WhatsApp y le dije: “Si por cualquier cosa entendiste que esa expresión fue una amenaza, me disculpo. No se me caen los anillos”. Lo hablé con el Presidente de DAIA. 

¿No se entiende lo del dibujito? Aquí va”

Y publicó la imagen de la polémica que es la del personaje principal de NIK con la estructura de la ORT de fondo.

En esta lamentable cadena de violencia que intentan generar los medios de comunicación, la Academia Nacional de Periodismo, organismo elitista manejado por La Nación, Clarín y Perfil decidió salir en defensa del dibujante con un texto que llamó a la vergüenza a los periodistas en general, incluso a sus propios miembros “Soy miembro de la Academia Nacional de Periodismo y rechazo su comunicado defendiendo al dibujante Nik de una presunta amenaza formulada por Aníbal Fernández. 1ro, es falso y es una nueva forma de criminalizar a Aníbal, y segundo: la conducta de Nik no merece solidaridad alguna”, dijo el periodista Jorge Halperin, quien claramente no recibió ningún tipo de apoyo de la Academia de la que era miembro, cuando fue despedido de Radio Nacional por Ana Guerchenson, empleada de “Savonarola” del macrismo, Hernán Lombardi, quien le dijo en la cara al periodista que le habían revisado las publicaciones en redes sociales como justificativo de la causal del despido. 

Desde algunos medios consideraron que no era necesaria la disculpa del Ministro y que la reprochable conducta del dibujante, que se puede analogar al teorema de Jaroslavsky: “Atacan como partido político pero se defienden con la libertad de expresión” cabe perfectamente con la situación que le toca vivir al ministro.

Desde Argentina Informada nos solidarizamos con el Ministro Fernández quien ha sido víctima de un sistemático ataque por parte de Nik, sea desde las páginas del Diario La Nación como desde sus redes sociales. También entendemos que escudarse en los hijos, denota un nivel de bajeza muy grande. Si uno es muy “corajudo” para la bravuconería, tiene que tener el mismo nivel de valentía para “bancarse” la respuesta de quien esta persona ha violentado. También hacemos votos para que la Justicia alguna vez accione en los delitos a la propiedad intelectual que ha cometido Nik a lo largo de los años, violentando la obra de los grandes de la historieta nacional, como han sido los casos de Quino, Fontanarrosa, Caloi y otros internacionales como Tabaré, Mojicarena o el mismísimo Jim Davis, creador de Garfield.

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