Bajo la excusa de un aguinaldo social, los grupos de ultraizquierda, generaron un caos vehicular en el centro porteño en las cercanías del Ministerio de Desarrollo Social. La acción sin motivo alguno se enmarca en la inminente campaña política por las elecciones de medio término, donde la izquierda ha quedado desdibujada por la falta de propuestas y renovación de sus candidatos. 

La movilización de cientos de personas, en plena pandemia, hacia la Ciudad de Buenos Aires, con el único motivo de genera malestar en los que debían retornar a sus hogares tras la jornada laboral, careció de sentido tras los anuncios del Ministro Daniel Arroyo sobre el bono de $6000 a los trabajadores sociales y un aumento del 40% en la tarjeta alimentar.

El acto que intentaban alcanzar al llegar al obelisco, fue permitido por el gobierno del conservador Horacio Rodríguez Larreta, en un nuevo intento de socavar las acciones tendientes a paliar los efectos de la pandemia. Izquierda y Derecha, nuevamente trabajando en tándem para mostrar su única arma: el generar malestar social.

El uso de las personas en situación de vulnerabilidad social por los grupos más radicalizados de la izquierda, se contrapone a los anuncios desde Desarrollo Social que incluyen “el pago de un bono de 6 mil pesos para el millón de personas que integran el plan Potenciar Trabajo, se amplió más del 40% la entrega de alimentos y las transferencias directas para la compra de alimentos en forma local y se extendió el alcance de la Tarjeta Alimentar, que ahora llega a 3,9 millones de personas” como explicó el Ministro de Desarrollo Social.

La campaña por las legislativas está lanzada. La falta de expectativas electorales por parte de la izquierda, lleva a usar de escudo humano los legítimos reclamos de los sectores que se agrandaron durante el macrismo. Esa misma izquierda, fue cómplice por sus lazos con Carolina Stanley, ex ministra de Desarrollo Social del régimen conservador, que no dudó en agrandar la cantidad de planes sociales (hasta duplicarlos) y adquirió, con chequera estatal, lo que debería haber sido un plan de lucha contra el desempleo y la pobreza. Los nexos entre Macri, su “mejor equipo de los últimos cincuenta años” y una izquierda que siempre calla durante los gobiernos de derecha pero levanta su voz ante los gobiernos validados por el pueblo.

Redacción

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