Según los últimos datos elaborados por el “Think Tank” favorito del establishment en Argentina, FIEL, la actividad industrial del mes de septiembre, mostró un avance interanual de 7.8% y en los primeros nueve meses del año la producción acumula un crecimiento de 18.9% respecto al periodo enero – septiembre de 2020. La suba interanual alcanzó a todos los sectores de actividad, pero a la vez mostró un nuevo recorte en el ritmo de recuperación entre los líderes -minerales no metálicos, producción siderúrgica y metalmecánica-, incluyendo también a la industria automotriz.

A pesar de estar claramente alineada con los intereses de la élite, FIEL no puede negar que, aunque la calle no lo note -y ello tenga un negativo impacto electoral para el Frente de Todos-, la industria se recupera en el país a un ritmo digno de destacar.

En lo que va del año y, en comparación con el mismo periodo de 2020, el bloque automotriz sigue liderando el ranking de crecimiento industrial con un avance acumulado de 88.5%. Luego, con un alza superior al promedio en el periodo enero – septiembre, se coloca el la siderurgia con una mejora de 34.5%, seguido de los minerales no metálicos (34.2%) y la metalmecánica (+33.9%).

Por debajo del promedio y con registros de crecimiento acumulados inferiores a los sectores líderes se ubican los despachos de cigarrillos (+14.7%), la producción de insumos químicos y plásticos (+13.0%), la refinación de petróleo (+12.3%), la producción de alimentos y bebidas (+4.8%) y la de papel y celulosa (2.4%). Finalmente, la producción de insumos textiles iguala (+0.5%) en el periodo enero – septiembre el nivel observado en el mismo periodo de 2020.

La actividad industrial vista desde la perspectiva de los tipos de bienes continúa siendo liderada por la producción de los bienes de capital, que acumulan una mejora de 53.5% en los primeros nueve meses y en la comparación interanual. Le siguen la producción de bienes de consumo durable, con un crecimiento acumulado de 43% entre enero y septiembre, respecto al mismo periodo del año anterior. Por su parte, los bienes de uso intermedio, acumulan una mejora de 17.3% en nueve meses. Finalmente, los bienes de consumo no durable rezagan en su recuperación acumulando en nueve meses un avance de 6% en comparación interanual.

Sin embargo y, a pesar de que ciertas ramas de actividad crecen sostenidamente -respecto a lo acontecido durante agosto pasado-, el  retroceso  de  la  actividad  sumó  sectores  y  en  términos desestacionalizados  se  encadenaron  tres  meses consecutivos de  caída  mensual. De acuerdo al trabajo de FIEL, la dificultad de acceso  a determinados  insumos importados  difundida generalizadamente entre todos los  sectores evaluados, está provocando inconvenientes logísticos, lo cual sumado a la existencia de ciertos conflictos gremiales, comienzan a obstaculizar la dinámica de la  recuperación observada a la salida de la pandemia en la última parte de 2020 y primer semestre de 2021.

Aún así, en el tercer trimestre de 2021, la industria tuvo una mejora de 11.2% en la comparación con el mismo periodo de 2020, restando ritmo respecto al salto del 36.6% observado a lo largo del segundo trimestre de este año respecto al mismo periodo de 2020 en el que comenzaba el paulatino proceso de apertura de plantas industriales. Luego de encadenar cuatro trimestres de mejora consecutiva en la medición desestacionalizada, en el tercer trimestre de 2021 la industria interrumpió la recuperación con una caída de 1.7% respecto al segundo trimestre.

Con respecto al mes de agosto, la producción industrial retrocedió 1.7% -históricamente la actividad en septiembre sostiene el nivel del mes anterior-, con sólo tres sectores de diez que reporta el IPI de FIEL logrando un avance. El mayor retroceso productivo se dio en la industria metalmecánica, pero también hubo mermas en la producción de químicos y plásticos y alimentos y bebidas mientras la producción de minerales no metálicos alcanzó el mejor septiembre, en un escenario donde la construcción transita un cambio en la composición por tipo de obra con un recorte en la actividad agregada, expectativas contenidas y conflictos gremiales que afectan la producción de insumos.

Finalmente y en términos desestacionalizados, el IPI que elabora FIEL retrocedió en septiembre 1% respecto al mes anterior, encadenando un trimestre de caída de la producción industrial. Luego de mostrar inestabilidad desde abril pasado -cuando se alcanzó el máximo nivel de producción de la presente fase-, el proceso de recuperación industrial se interrumpió en el tercer trimestre, recortando la mejora acumulada respecto al inicio de la Pandemia.

Walter Darío Valdéz Lettieri

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