En el día Domingo a la noche se conoció la noticia del Brote de Coronavirus en el Barrio Villa Azul que comparten los distritos de Quilmes y Avellaneda. Las medidas rápidas de aislamiento desplegadas fueron motivo suficiente para que el Grupo Clarín comenzara un nuevo ataque contra el Gobierno del Presidente Fernández a través de su canal de noticias TN: La instalación de una “fake news” que implicaba falsa protestas con fogatas por parte de los vecinos. Para ilustrar tal operación, se valieron de un informe de la cadena Telesur que retrataba las protestas contra el gobierno de Sebastián Piñera en Puente Alto, una localidad al sur de Santiago de Chile, durante el “toque de queda” instaurado en el país trasandino. El conductor de TN que estaba transmitiendo dicha “fake news”, lo presentó como algo que estaban registrando las cámaras del canal, en vivo y fue confirmado con el videograph, con leyendas en amarillo que aludían a las protestas en contra de la Intendente Mayra Mendoza y su colega de Avellaneda, Jorge Ferraresi. 

La respuesta de la intendenta de Quilmes no se hizo esperar, con un mensaje en las redes sociales, acusó al canal del Grupo Clarín de Mentir “#NoALaMentira (…)Estas imágenes que ayer (domingo) Todo Noticias mostraba como Barrio Villa Azul de Quilmes y Avellaneda, son de Chile. Más que nunca necesitamos responsabilidad y unidad para cuidarnos entre todxs”.

A la respuesta de la Intendenta Mendoza, le siguió una catarata de memes en las redes sociales, donde se burlaban de la noticia transmitida por TN con titulares catástrofe referidos a Quilmes o Villa Azul ilustrados con reconocidas fotos icónicas de la Torre Eiffel, Taj Majal, Notre Dame y hasta de una playa en Ibiza.

En día de ayer el canal tuvo que salir a pedir disculpas, pero lo hizo en su particular forma: utilizó a una de las locutoras de turno y no a alguna de las principales figuras del canal para la aclaración. La misma explicó que las imágenes que se emitieron eran de Chile pero que “el material fue aportado por un vecino del barrio Villa Azul que venía colaborando con nuestro equipo durante esa misma cobertura”. La explicación deja más dudas que certezas sobre el accionar periodístico: ¿los vecinos que colaboran con el canal, tienen islas de edición y poseen cámaras con iluminación profesional?, el material provisto, ¿pasa por algún triple chequeo estándar de la labor periodística? Y por último ¿por qué no fue presentado como una colaboración espontánea de un vecino al momento de transmitirse? La imagen que había sido agrandada digitalmente (zoom) lo suficiente para borrar los logos y zócalos de Telesur (qué tampoco fue nombrada como fuente de las imágenes usadas sin permiso) lograron su cometido instalar una fake news para buscar un rédito político. 

El programa de espectáculos Intrusos presentó la “gaffe” hoy en la sección del periodista Rodrigo Lussich, como uno de los “escandalones” (mezcla de escalones y escándalos) de la semana. Por su parte el conductor del envío televisivo, Jorge Rial, contó a su audiencia un “off the record” que le brindaron desde el canal del escándalo: “la noticia se la pasó una fuente que –siempre nos da buena información-”. 

La práctica periodística está repleta de información basura, que debe ser chequeada por tres diferentes fuentes, rezan todos los manuales de periodismo. Información provista por fuentes oficiales (que no pueden dar su nombre) son verificadas para que el principio de verosimilitud se iguale al principio de verdad. No toda la información brindada por una fuente, por creíble que sea, es verdad. Es tarea del periodista y los productores periodísticos, confirmar la noticia. TN deberá ahora afrontar las consecuencias que le caben a la prensa libre: la responsabilidad ulterior. Esa responsabilidad sobre los hechos divulgados que no son verdad. Y deberá reparar los daños que conllevó esta información basura. 

TN no fue víctima de una falta de chequeo, TN fabricó una historia, los descubrieron y tuvieron que pedir disculpas. Pero la culpa no la tuvo el vecino.  

Redacción

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