En lo que en política se conoce como “el verdadero sello PRO”, el gobierno conservador de la Ciudad de Buenos Aires, le “prestó” a los hospitales privados respiradores que necesita para hacer frente a la feroz segunda ola de la pandemia de Coronavirus, que continúan negando desde las huestes del PRO. Ahora en una nueva muestra de mala administración de los recursos escasos, solicitan a Nación le reponga los que “cedieron” a los privados.

La razón de la conferencia de prensa no era, claramente, el anuncio de la cesión a privados de bienes públicos y el posterior reclamo a nación de ayuda sino que después de cinco meses de iniciada la vacunación, la Ciudad empezaría a vacunar a los mayores de 65 años: «Ya se pueden inscribir los mayores de 65 años en el proceso de vacunación. Y hay que estar muy atentos porque hay turnos que podrían darse hoy mismo», anunciando una promesa que dista de ser realidad.

Tras la denuncia de Cabandié, Quiroz no tuvo otra posibilidad para deflectar el escándalo en el que la Ciudad le solicitó a la Ministra de Salud, 60 respiradores mecánicos para reponer los facilitados a los privados, «Le hemos entregado en calidad de préstamo cerca de 50 respiradores al sector privado. Por lo tanto, le hemos pedido al ministerio de Salud de la Nación en una reunión informal, si nos podían reponer esa cantidad», todo esto sin la repregunta de ninguno de los medios hegemónicos que -habitualmente- sirven de “claque” para estas conferencias pre acordadas.

La postura de Quiroz, sigue siendo la misma, ubica la responsabilidad en la población mientras siguen haciendo nulo aporte a la cuestión sanitaria y privilegiando los negocios de sus ex empleadores, “La situación de la pandemia en la ciudad está muy difícil. Hemos tenido una aceleración muy rápida de la curva de contagios. Pero en la escuela no se producen, por eso mantenemos las clases presenciales», el nivel de abstracción de la realidad, al igual que el del ministro de transporte porteño, creen que los contagios no suceden en los lugares donde la gente se aglutina, pero insiste en lo obvio «Tenemos que hacer el esfuerzo máximo en estas 2 o 3 semanas de evitar las reuniones sociales y familiares en lugares cerrados». De evitarlas del todo, ni hablar. 

El nivel de perversidad que maneja la coalición conservadora en el dirimir su interna, obligó a un paro preventivo a los gremios para poder cuidar a sus afiliados. Un Juez, ante el horror de la medida cometida por la Cámara en lo contencioso administrativa porteña (integrada por familiares y militantes del PRO, a instancias de una fiscala macrista confesa) logró que so se computen las faltas y se garantice las vacantes de aquellos niñes, cuyos padres opten por la saludable opción de no enviar a su prole a un contagio seguro. También obliga al Gobierno de CABA a garantizar la virtualidad y la conectividad, actitud por la que la Ministra, Soledad Acuña, dejó un nuevo “triste” comentario “no se puede hacer Educación a la Carta”.  

La guerra entre el tándem Bullrich/Macri y Larreta deja como rehenes a los niñes hasta que la Corte Suprema se expida (quizás cuando ya sea un asunto abstracto por el paso del tiempo), mientras tanto, un Gobierno que lucha contra un enemigo invisible y otro visible y blindado, buscará capitalizar en inmunizaciones las 1.7 millones de dosis recibidas esta semana y las tres millones que se esperan para la siguiente. La noticia de la fabricación en el país de la vacuna Sputnik, quizás la más prestigiosa en términos de eficacia y costo, permita tener un escenario previsible para el fin de este segundo trimestre y el resto del semestre, en el que deberá enfrentar las elecciones de medio término, quizás, con la mitad de la población vacunada.

Editorial

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