El violento Lobby de Juntos por el Cambio a favor de sus aportantes de campaña, se vio reflejado en la negativa en dar quórum a la sesión que trataría temas consensuados durante la duración de la campaña electoral. Uno de los temas pautados y que ya contaba con la aprobación, incluso de los propios opositores en la Cámara Alta. La posición, rayana con el talibanismo, se expresó en las declaraciones de los Diputados de la coalición conservadora que festejaron la no obtención de quórum para la sanción de leyes que protegen a obreros precarizados, personas en situación de calle y la salud alimentaria del pueblo argentino.

Cuando pasado el mediodía, el Presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa convocó a los líderes de las bancada para anunciarles que, el número que se había obtenido de presentes era de 121 y, faltando ocho voluntades para la obtención del quorum necesario para debatir, se caía la sesión.

La muestra de fuerza realizada por la oposición, amparada en el resultado no favorable que obtuvo el oficialismo en las PASO de Septiembre, es parte del envalentonamiento que pretenden mostrar de aquí en delante de repetirse los guarismos en noviembre en las Elecciones Generales Legislativas. 

EL oficialismo sesionó en minoría y dejó asentada las ausencias que impiden tener una ley que permite identificar los alimentos más sanos a la hora de elegir una dieta, deja sin posibilidad de brindar los derechos a los trabajadores de la vitivinicultura al no dictarse las leyes que protegen la actividad eventual y sobre todo desampara a aquellos que se encuentran en situación de calle. Los mismos que en la ciudad de Buenos Aires son apaleados, violentados, prendido fuego por las patotas que revestían en la UCEP porteña y ahora son parte de los grupos de choque que tiene Horacio Rodríguez Larreta, para desalojar barrios con mujeres solas con niños. Es claro que la intención de la bancada conservadora no solo es asestarle la mayor complicación al gobierno, sino de paso poder cumplir con los aportantes de campaña (empresas ligadas al consumo masivo, que fueron de las mayores alimentaron a la campaña amarilla de 2019), la aversión a todo lo que signifique derechos laborales y el odio sistemático a toda ayuda que se haga sobre los humildes. Tres razones de peso para no bajar al recinto. Tres razones para recordar en octubre dentro del cuarto oscuro.

Rodrigo Mas
Editor de Argentina Informada

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