El padre del Rey de España -Y Rey Emérito- Juan Carlos I, se ve envuelto en un nuevo escándalo: esta vez por la introducción de dinero proveniente de cohechos, que poseía en el extranjero.

En lo que parece ser una constate vida al margen de la ley, el ex soberano español, volvió a sacudir a España, al revelarse que introdujo miles de euros en efectivo, a través del Aeropuerto de Barajas, sin hacer la obligatoria declaración a la agencia tributaria española, tal como consigna el periódico El Confidencial. El ex monarca utilizó la figura del testaferro, permitiendo a Dante Canónica entregarle en mano el dinero proveniente del cohecho por la adjudicación del tren de Alta velocidad entre Medina y La Meca por parte de la familia real Saudí entre 2008 y 2012. 

Canónica y su socio, Arturo Fasana, viajaban a Ginebra y retiraban, en forma casi semanal, del Banco Mirabaud los fondos y se los entregaban a Juan Carlos I en el palacio de La Zarzuela según los registros de visitas.
El tribunal supremo español estudia perseguir al ex monarca por los delitos de blanqueo y evasión a partir del momento de su abdicación. El dinero proveniente del cohecho, se calcula en 100 millones de dólares, y que a partir de 2012 las transferencias se hicieron hacia la amante del ex rey, Corinna Larsen, de acuerdo al fiscal helvético Yves Vertossa quien estudia el escandaloso hecho de corrupción con respecto al trazado ferroviario.

Más allá que Felipe VI, hijo del ex monarca, rechazó su herencia y le negó el estipendio como rey emérito, para desmarcarse de las actividades del padre, esta información desató un debate social sobre la utilidad y necesidad de una monarquía en el país.  El jefe de Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó de “perturbadora” la información publicada por El Confidencial y dejó una puerta abierta a una reforma constitucional, que impida que el Rey pueda cometer actos ilegales durante su mandato.

Rodrigo Mas

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