Las candidaturas en el espacio conservador rebautizado “Juntos somos más” intentará la hazaña de mantener la hegemonía en la Ciudad de Buenos Aires en las elecciones de noviembre. Antes deberán pasar las PASO de Septiembre que nominará a los candidatos que buscarán revalidar el 55% de los votos obtenidos por Horacio Rodríguez Larreta en la elección de Octubre de 2019, que les permitió tener una mayoría simple en la unicameral porteña.

Los intentos de acuerdo fracasaron más allá de la claudicación de Patricia Bullrich y el grupo denominado de halcones que logró, igualmente, colocar a varios de ellos en puestos expectantes. Tres listas disputarán el favor de la derecha porteña en las cabezas de María Eugenia Vidal, Ricardo López Murphy y Adolfo Rubistein.

La lista de Vidal presentará como segundo al operador mediático Martín Tetaz, y llevará a Paula Olivetto (sindicada como parte del espionaje ilegal macrista), el ultramacrista Fernando Iglesias. Otra que intentará revalidar banca será Carla Carrizo y por el lilismo, Fernado Sánchez. Las caras “nuevas” que presenta el espacio conservador son la historiadora mitrista, Sabrina Ajmechet y Pablo Walter. 

También en el pase de distrito para la legislatura local irán Emmanuel Ferrario, el marido de la mediática modelo Carolina “Pampita” Ardohain e hijo de uno de los jerarcas de la dictadura cívico militar, Roberto García Moritán y el arquitecto Andrés Borthagaray. La sorpresa de este tren fantasma porteño es la postulación de Darío Nieto, secretario privado de Macri, como candidato a Legislador Porteño, en la décima posición de la lista oficialista quien se encuentra siendo investigado como imputado en el espionaje ilegal macrista a dirigentes populares.

La Lista de Adolfo Rubistein Presenta a personajes como Facundo Suárez Lastra y Luís Brandoni, mientras que la Lista de López Murphy, va secundada de la mediática farmacéutica especializada en alimentos, Sandra Pitta. 

Al igual que las listas bonaerenses, el armado conservador capitalino adolece de las mismas cosas: la falta de renovación y propuestas fuerza a obtener candidatos de otros distritos (en algunos casos para “lavarlos”), la presencia de seudocientíficos, operadores mediáticos, actores septuagenarios, maridos de e incluso el secretario privado de un ex presidente, imputado por contrabando agravado, que está también imputado por espionaje ilegal. El “fondo de la lata que presenta el oficialismo porteño juega con la posibilidad de seguir cazando en el zoológico, en una ciudad avejentada y clasista, que vota candidatos conservadores (sin importar su prontuario) con la misma firmeza que odia todo lo que tenga que ver con lo popular.

Redacción

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