Cuando dieron las nueve de la mañana en todos los relojes del país, comenzó el programa que busca inmunizar a los argentinos para combatir la pandemia de COVID-19. Esta primera etapa en la que se distribuyeron 300000 dosis, que serán destinados a los efectores de salud que se encuentran en la primera línea de combate contra el virus.

Las imágenes que se pudieron observar en la televisión, mostraron a médicos terapistas, enfermeros y neumonólogos recibir la dosis de tapa azul, que marca el inicio de la campaña. 21 días después volverán a colocarse la dosis de tapa roja, que completa la inmunización total contra el virus.  

Los treinta y dos centros de vacunación elegidos para comenzar la campaña, tuvieron como particularidad, tener que mostrar a los gobernadores de las provincias aplicándose las dosis como apoyo al programa, debido a la campaña antisalud organizada por lo medios de comunicación opositores, que buscó demonizar la vacuna desarrollada en el Instituto Gamaleia en Rusia, en favor de la desarrollada por Pfizer en Estados Unidos, en una remora de la Guerra Fría que llamó más a la risa y el ridículo, que a razones científicas.

Por su parte el Ministro González García tildó de “gran epopeya”, al programa de vacunación más grande llevado a cabo en la Argentina. También expresó, desde el Hospital Posadas, que se desarrollará «con equidad e igualdad de derechos para todos los argentinos».

Redacción

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