El escándalo desatado tras la publicación de la investigación periodística del Portal El Destape que comandaron Ari Lijalad y Franco Mizrahi, provocó una catarata de presentaciones judiciales y diferentes ramificaciones judiciales y políticas de las cuales las planillas de Nieto, son solo el principio del ovillo que prueba la existencia del Lawfare en la Argentina.

Esta semana también se conoció la existencia de la activación del teléfono de Darío Nieto, Secretario Privado de Mauricio Macri en  Comodoro Py en el mismo momento que, el operador mediático del macrismo, Diego Cabot, confirmó haber recibido lo que se conoce como las “Fotocopias de los cuadernos”. 

A las acciones judiciales presentadas como derivación de la “Operación Olivos”, también se presentaron numerosas denuncias ante el Consejo de la Magistratura: A los tres jueces y un fiscal, habría que sumar varios visitantes que fueron retirados de los registros digitales de la Quinta de Olivos, acción que fuera atribuida a Darío Nieto, Secretario Privado del ex Jefe de Estado, Mauricio Macri durante su presidencia. Las pericias continúan sobre los registros que son de dominio público y fueron entregados por el mismo Nieto a Poder Ciudadano.

El viernes el juez Borinsky junto al juez Carbajo en la sala IV, rechazaron “in limine” el pedido para la recusación y nulidad a lo actuado por Borinsky, en una de las causas en la que el Juez de Casación ha tenido una importante participación.

Redacción

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