Cada aparición de Cristina viene acompañada de dos tareas, la del análisis de sus palabras y de una respuesta irracional de parte del conglomerado mediático opositor y la oposición política que responde a ese conglomerado. Como la respuesta irracional va a poder leerse en todos los portales con alto poder de fuego de Clarín y sus satélites, voy a hacer foco en el análisis de sus dichos.

La presencia de Fernández en el acto de relanzamiento del Plan Qunita no fue casual, la campaña ya ha comenzado y este acto fue la perfecta excusa para hacer una reivindicación a la gestión que, ella junto a Daniel Gollán, llevaron a cabo con el plan de primera infancia, que fue el kit Qunita, creado por el militante Santiago Ares. La desestimación del caso ante la inexistencia del delito denunciado por la Diputada conservadora, Graciela Ocaña y llevada a juicio por el corrupto Juez, Claudio Bonadío, sirvió para reconocer el acto de amor y derechos para “el comienzo de una infancia equitativa” en el lanzamiento de esta versión 2.0 del plan Quinita, que incluirá además de los controles prenatales, la interacción en la producción a cargo de los institutos penales de la Provincia de Buenos Aires.

Fernández «¿Cómo vamos a hacer para revertir esta realidad?. La pandemia va a terminar, se va a acabar, vamos a estar todos vacunados, pero después vamos tener que hacernos cargo del muerto que nos dejaron», advirtió la Vicepresidenta en un acto celebrado en Lomas de Zamora para el relanzamiento del plan Qunita en la provincia de Buenos Aires.

“Lo importante es poder sobreponerse al odio” dijo Fernández y remató “Se siente mejor cuando no se odia. El odio amarga, envejece, estresa”. Las palabras son claras y van no solo a la oposición, sino a los propios para continuar el proceso de reconstrucción de la Argentina después de las pandemias que significaron el macrismo y el coronavirus. 

La vicepresidenta aprovechó el alcance de sus palabras, para ejemplificar con la “genuina” sorpresa expresada por Marcela Tinayre, desde Francia a Radio La Red, al “bombardeo mediático” por el cual la población es “sometida” al “relato” que postula que “los males de la economía son por la cuarentena y no por la pandemia”. La hija de la conductora ultramacrista, Mirtha Legrand, detalló con asombro el pesar económico en el país galo, y lo igualó al que hay en el país, en una nota levantada por las páginas del medio conservador Clarín al que denominó “el evangelio mediático de la oposición”. 

También tuvo tiempo para traer un detalle, poco recordado, y hacer un paralelo entre los 25524 millones de dólares fugados desde las PASO hasta que Cambiemos dispuso el cepo cambiario tras las elecciones de octubre y la merma en la diferencia de los resultados de 17 puntos porcentuales en Agosto, a los 8 de Octubre: “Deben ser los Diputados más caros de la historia” y bromeó sobre si había en la Cámara algún Einstein o una Madame Curie en la bancada opositora. 

Habló también del el “revuelo” que provoca Lionel Messi con su llegada a Francia, como refuerzo del Club Paris Saint Germain: “Me pone muy orgullosa que un argentino genere estos sentimientos”. 

Para el cierre pidió que la oposición modifique su accionar poco productivo y todas las palabras de Fernández tomaron más fuerza: “No será hora de que paren un cambio muchachos y muchachas; con todo el derecho que hay a disentir, a debatir, a pensar distinto; pero a pensar a discutir, pero no a mentir no a engañar; no, a no hacerse responsable de lo que cada uno hizo en la bendita historia de este país” y para finalizar expresó “La pandemia va a acabar (…) pero después vamos a tener que hacernos cargo del muerto que nos dejaron” y allí solicitó un gesto de grandeza a los que hoy critican la marcha del gobierno “a los que dejaron el muerto, les pido un poco de humildad, de solidaridad y de patriotismo”.  

Pasado, presente y futuro en solo veintipico de minutos. Sin palabras extrañas, sin apelar a golpes bajos. Asumiendo deudas sociales y reclamando a propios, “olvidos” y compromiso. La figura política más relevante del siglo, sigue siendo la locomotora de la acción del conglomerado nacional y popular y se carga al hombro una campaña política nunca antes conocida en la Argentina. Una campaña que apela a la esperanza pero con los pies y la memoria de lo que vivimos, no sólo estos dos años de pandemia, sino los peores cuatro años de la historia reciente. 

Redacción

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