En diálogo con el programa radial Temprano para Imposibles, Carlos Raimundi, embajador argentino ante la Organización de Estados Americanos, comentó la próxima agenda del organismo y cómo enfrentar el predominio estadounidense. “Espero ser torazo en rodeo ajeno” afirmó dando cuenta de la relación de fuerzas. Explicó las contradicciones de la institución y analizó el momento presente. “La derecha está completamente desinhibida y ha perdido el sentido de la verdad. No le busquemos explicación racional a la irracionalidad. Ellos buscan el caos en este momento” sostuvo al fundamentar cómo el poder está buscando una vuelta de tuerca hacia sociedades más autoritarias.

¿Viajas estos estos días a Washington?

Sí. Están pasando cosas muy serias en América  Latina. En octubre es la Asamblea Anual de la OEA. A partir del sábado que viene estaremos allí. Probablemente la presentación de Cartas Credenciales coincida con el aniversario de la muerte de San Martín. Puede servir para plantear un derrotero histórico de lo que han sido las luchas populares en América Latina.

¿Qué se tratará en la Asamblea Anual de la OEA?

Todos los temas. Temas de las áreas permanentes: calidad de la democracia, Derechos Humanos, Desarrollo, y temas puntuales. Con los temas generales, si realmente fuera eficaz esa organización, con la cantidad de organismos que están destinados a la democracia, al desarrollo y a los Derechos Humanos, América Latina tendría que ser una potencia. En los temas particulares, seguramente se tocará la cuestión de Venezuela, como siempre, así que vamos a estar en minoría, en el sentido de que el gobierno argentino no piensa igual que la mayoría de los gobiernos que están en este momento a cargo de la región. Es una lucha que vamos a dar. Será nuestra palabra contra la que represente otros valores. Si la OEA persistiera en un camino que nosotros consideramos equivocado no será en nuestro nombre ni en el de nuestro pueblo.

¿Cómo puede ser que la derecha continental hable de democracia? Después de lo que hicieron en Bolivia, después del acoso a Venezuela, después de la historia de la misma OEA que vos has contado… ¿De qué están hablando? ¿Cómo pueden tener un divorcio tan grande con lo que pasa?

Yo recomiendo, porque es una pregunta que nos hacemos todos, escuchar en este punto (y en otros) a Jorge Alemán. Él ha llegado a la conclusión de que hubo un cambio histórico en el lugar que ocupa la derecha. La derecha siempre ocupó el lugar del orden, de la disciplina, del control social, de la manipulación de las sociedades, pero en esta etapa histórica está completamente desinhibida y ha perdido el sentido de la verdad. Esa pregunta no tiene respuesta. No le busquemos explicación racional a la irracionalidad. Ellos buscan el caos en este momento. Siempre fue la izquierda la que movilizó, la que intentó desestructurar los sistemas, la que subvirtió los valores establecidos para modificar el orden social y poner adelante a las clases trabajadoras y proletarias. Hoy, justamente, la que está planteando algún nivel de racionalidad es la izquierda mientras la derecha siembra el caos. El caos es un estado transitorio, no se puede vivir en el caos permanente, entonces, me parece que ese caos tiene que ver con la necesidad de establecer un orden superior cuando ya las sociedades estén hartas del caos. El caos es la incoherencia, es el aquelarre, es no tener puntos de unión entre los actos de un mismo sujeto, se puede decir hoy una cosa y mañana lo contrario y nadie te va a castigar. Creo que en este momento las ultraderechas están buscando eso para que haya una suerte de paroxismo, de pandemonio como le llama Alemán, y a partir de allí, reordenar, realinear los factores de poder que manejan, para establecer un orden absolutamente autoritario y disciplinado socialmente.

Hablábamos de la OEA y así como tiene esa historia nefasta, tiene también organismos valiosos como la CIDH. Hay cuestiones contradictorias en el sistema interamericano. En la provincia de Mendoza tuvo un rol proactivo en mejorar el sistema penitenciario.

Sí, coincido. Te voy a agregar contradicciones. Para nosotros tuvo un rol icónico, emblemático, la visita de la CIDH en 1979 en plena dictadura, que, de alguna manera, legitimó la presencia de los organismos de Derechos Humanos y las Madres. Por eso tiene un halo la CIDH. Inclusive a finales de mayo estableció algunos fallos en favor de los derechos de los pueblos mapuches condenando la violencia institucional de la Policía de Río Negro. En ese sentido es un “gran valor”. Que, por decirlo de alguna forma, actúa autónoma de Luis Almagro, el secretario general. No es un apéndice. Es un organismo con sus propios integrantes y tradiciones. Pero, pero… no todo es así. Porque los organismos necesitan un presupuesto y arcas vaciadas como las de América Latina no están en condiciones de solventarlo. Muchas veces, la CIDH ha recibido financiamiento privado, por ejemplo de la SIP (Sociedad Interamericana de Prensa) para quejarse de falta de libertad de expresión contra algún gobierno popular. Ahí tenés la misma CIDH pero que actúa en un sentido inverso al que nosotros podríamos esperar.

Te deseamos lo mejor en tu gestión en Washington, que será lo mejor para todos. Esperamos que te cuides del coronavirus y de la agresión imperial.

Les agradezco. Ojalá pueda hacer honor a la frase del Martín Fierro: “soy toro en mi rodeo y torazo en rodeo ajeno”. Vamos a ver qué pasa. Convicción no nos falta.

Entrevistó: Carlos Almenara – Programa radial Temprano para Imposibles, FM La Mosquitera, Mendoza. Imagen: Tres línea.com.

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Carlos Almenara docente y periodista. Autor de El faneróscopo de Eliseo.

Puede leer a Carlos Almenara aquí: Blog

Entrevista Programa Temprano para Imposibles Radio la Mosquitera Mendoza

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