Lo que sucedió ayer a la noche, no es de mi agrado, pero no puedo negar que me divirtió: un poco de su propia medicina a quien ha cometido delitos durante cinco décadas, tenía un poco de justicia poética.

¿Si apruebo el escrache? No. Definitivamente no. Pero si hay algo que me enseñaron los chicos de H.I.J.O.S. es que, algunas veces, es el único camino que se encuentra.  Y si encima lo hacés con humor (sí, fue con mucho humor), mucho mejor.

El pedido de respuestas a la sociedad que le pleantearon desde ADN con la colaboración de la Asociación de Taxistas Unidos y Organizados, tuvo mucho de “happening” y algo de acción política. 

La victimización de Patricia Bullrich, rápidamente levantada por el operador macrista Luís Majul, que derivó en un llamado del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y también se rumorea de otro llamado (no hemos podido confirmarlo con tres fuentes. Sólo dos) por los mails mostrados en el programa en los que se ve a Marcos Peña involucrado con la persecución de la mesa judicial, fueron suficientes para que Carlos Infante, Director de Contenidos de Indalo, sacara un comunicado, repudiando lo sucedido, pidiendo perdón a Patricia Bullrich y desvinculando de la empresa al periodista cordobés.

Es suficiente motivo un “happening” de preguntas a la presidenta de un partido político, que suele habitar los canales opositores pero jamás responde a un canal que no viene con el guión preestablecido, para echar a un periodista? La verosimilitud de llamados desde altas esferas porteñas, incluso de embajadas toma mucho peso. 

Bullrich quien venía golpeada por la desmentida de Pfizer al acusar de pedido de coimas a la empresa (desde el gobierno), el inicio de acciones judiciales por injurias del Presidente de la nación, el Ministerio de Salud y del ex ministro González García, se sumó a la demoledora investigación realizada por el tándem Lijalad/Mizrahi para El Destape, en la que se prueba las relaciones de la ex ministra con los espías, fiscales, operadores de prensa en lo que se conoce como Lawfare, logra un poco de agua par su molino con lo accionado por Méndez. Tal vez no sea suficiente para blanquear lo que es un escándalo de proporciones épicas que abarca todos los estamentos de la administración anterior y, con lo mostrado por Méndez, también involucraría a Marcos Peña. Y por, propiedad transitiva, a Macri.

Cristóbal López y Fabián de Souza estuvieron presos por la persecución macrista que no dudó en exponerlos y demonizarlos como delincuentes, aunque, al día de hoy, ni un solo delito haya sido probado. Sin embargo, ellos tampoco dudaron en tirar por la borda al periodista que debieron haber defendido y, como mucho, reprender en privado al disentir en lo actuado.

Hoy desde la militancia oficialista y grupos de televidentes se llama a un boicot contra la señal que se jactó de ser plural y ser la voz disidente durante el macrismo (pese a haber echado a Roberto Navarro y a Víctor Hugo Morales cuando las “papas quemaron”). Esta noche sabremos si esto hace mella. Se esperan los mensajes de solidaridad de sus compañeros de pantalla. 

Esperamos que sean tan contundentes como para que, Infante, recapacite y no tenga que soportar el grito callejero que seguramente ya ha escuchado a su paso.

Argentina Informada se solidariza con Tomás Méndez y condena la actitud de Carlos Infante y la dirección de C5N en censurar el trabajo de un periodista. Porque no se trata de responsabilidad ulterior, se trata de amedrentar a quien se atreva a tocar a los que se creen intocables. Sea Bullrich o Peña.

Rodrigo Mas
Editor de Argentina Informada

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