Pese a la queja formal ante la Organización de Estados Americanos presentada por el Embajador, Carlos Raimundi, al conocerse designación de la dirigente conservadora, María Eugenia Vidal, como directora de la misión observadora -a cargo de la supervisión- de los comicios legislativos en El Salvador del próximo domingo 28 de febrero, el organismo liderado por Luís Almagro, publicó un video con la ex gobernadora presentándose ante el pueblo salvadoreño. 

En el  video de dos minutos de duración, Vidal luego de presentarse, da una serie de consejos al pueblo salvadoreño, excediéndose en las funciones de lo que implica una veedora electoral. 

Tras el rechazo verbal a la nota formal enviada al organismo, el Embajador Raimundi, dejaba sentado el malestar del gobierno argentino a tal designación «Expreso mi total desacuerdo por su insistencia en designar en las mismas a ciudadanas y ciudadanos argentinos pertenecientes al mismos partido político de mi país, sobre todo en el caso de elecciones muy relevantes en el contexto político regional. Más aún cuando cabría tomar en cuenta los criterio del propio manual de la OEA para misiones electorales, que señala que no serán elegibles aquellas personas que al momento de la convocatoria formen parte de la directiva nacional de un partido político».

La explicación de Raimundi era clara  «Las Misiones de Observación Electoral de la OEA deberían apegarse a estrictamente a criterios técnicos objetivos y evitar extralimitarse, lo cual ha derivado en graves crisis institucionales, como la ocurrida en Bolivia en 2019. Todo ello ha mellado la necesaria imparcialidad política de dichas misiones, en tanto son para fortalecer los procesos electorales de la región». Como se pudo ver en el video, Vidal ya comenzó a traspasar los límites de su función.

El desafío de Almagro a los presidentes Fernández y López Obrador es claro, colocar a una figura de la derecha conservadora, que necesita reciclarse tras la aplastante derrota sufrida en la búsqueda de la reelección de la gobernación en Octubre de 2019, para intentar sobrevivir en un entorno que, cada día, cuestiona más su filiación directa con el Departamento de Estado de Estados Unidos. 

La carta de queja ya anticipaba lo que podría suceder “Las Misiones de Observación Electoral de la OEA deben apegarse estrictamente a criterios técnicos objetivos, así como en fortalecer las capacidades nacionales en materia electoral». Vidal es una dirigente clave del conservadurismo local (aunque no posea un cargo formal). Su figura es ampliamente rechazada al estar, directamente involucrada, en el escándalo de las afiliaciones compulsivas y los aportantes truchos para la campaña de Cambiemos de 2017, así como en la manipulación de los resultados de las PASO de ese año, que informaron la victoria de Esteban Bullrich, cuando la ganadora de las mismas había sido Cristina Fernández.

Esta nueva ofensiva de la OEA a los gobiernos populares de la región, es el reflejo de una realidad cambiante. Las derrotas de la derecha en las últimas tres elecciones llevadas a cabo en la región (Argentina, Bolivia y Ecuador) pone en alerta que lo mismo se amplíe a Brasil y Chile en los próximos comicios. 

Redacción

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