Tras la denuncia del Canciller boliviano Rogelio Mayta de la carta enviada por el Jefe Golpista, Jorge Terceros Lara y recepcionada por la Embajada Argentina a cargo de Normando Álvarez García, hoy Ministro de Trabajo de Gerardo Morales, son varias las voces en la coalición conservadora que buscan, desesperadamente, desligarse del envío de material represivo para sustentar el Golpe de Estado en Bolivia. Sin embargo, la ultraderechista, Patricia Bullrich decidió negar la acusación del gobierno boliviano y expresó que Nuestro País colaboró con Bolivia enviando gendarmes para proteger la embajada Argentina en La Paz”. La aseveración choca de frente con el rápido reconocimiento de la dictadura de Jeanine Añez y negarle el asilo político a Evo Morales, Álvaro García Linera y sus familiares que decretó Mauricio Macri, que incluso hizo público en la última reunión del Mercosur en la que le pidió a Alberto Fernández que legitimara a la dictadora Añez.

La ex Ministra de Seguridad, aseveró que “Gendarmería evacuó un hotel a periodistas argentinos que estaban en peligro y a funcionarios del gobierno boliviano y los acompaño hasta la frontera con Argentina”. Nuevamente la verdad choca contra los dichos de Bullrich, porque numerosos cronistas aseveraron la falta de apoyo del Embajador Álvarez García y su negativa a colaborar con la salida de los mismos de la zona de conflicto. 

Nada dice Bullrich o Faurie del envío de “equipamiento material para que se pueda reprimir la protesta social para poder consolidar el gobierno que irrumpía el orden constitucional” que denuncia Mayta, solo acusan no haber visto nada.

Los jefes de la oposición, el multimedios Clarín y La Nación, decidieron desconocer el tema y no publicaron en tapa la grave denuncia que es un escándalo internacional desde empezada la noche de ayer. Sin embargo en la edición digital de la mañana, aparece una nota que rescata los dichos de Bullrich en su página de Facebook. 

Las graves acusaciones resultarán en juicios a Macri, Bullrich, Faurie, Aguad y Álvarez García, al igual que los jefes de Gendarmería y Fuerza Aérea que prestaron el soporte para esta acción ilegal. El caso remite a la venta ilegal de armas a Ecuador y Croacia durante el gobierno de Carlos Menem, que fue ocultada con la voladura del arsenal de Río Tercero. 

La responsabilidad de Macri como presidente y como Jefe de las Fuerzas Armadas abarca varios capítulos del Código Penal en lo que respecta a la administración pública, pero su responsabilidad en la alteración del orden constitucional boliviano, deberá ser juzgado tras la frontera y el gobierno no piensa poner ninguna traba al respecto, incluso colaborará para que Macri sea llevado a la justicia a responder sobre los hechos.

Mientras tanto los repudios se acumulan por docenas en los medios y redes sociales y abarcan a todos los actores de la sociedad, y convirtieron a la frase #MacriGolpista como tópico de interés mundial desde tempranas horas de la noche. 

Redacción

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