No es raro encontrarse con dichos repudiables y estigmatizadores de parte de los funcionarios del PRO, pero en el caso de Soledad Acuña, Ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, nunca deja de sorprender: no solo porque debería ser la primera en una cruzada para recuperar la posibilidad de re escolarizar a aquellos que han abandonado sus estudios, sino por la mirada contemplativa de quien es un mero comentarista de la realidad y nada puede modificar al respecto: “hoy -2022- después de dos años, es muy tarde para salir a buscar a los chicos”, se lamentó Acuña en declaraciones a la prensa y, con cierto viso fatalista, agregó “esos chicos seguramente ya están perdidos en un pasillo de una villa, ya cayeron en actividades del narcotráfico, ya tuvieron que ponerse a trabajar, perdieron su propia fe respecto de las oportunidades de estudiar”. 

Las declaraciones de la empleada de Horacio Rodríguez Larreta nuevamente llamaron al repudio de los gremios docentes, que vienen bregando por recuperar, no solo el tiempo perdido durante la pandemia, sino para corregir las asimetrías que plantea el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con la desfinanciación del sistema educativo público. Angélica Graciano, Secretaria General del gremio UTE-CTERA, declaró que sobre los dichos de Acuña: “Es inexplicable que salga a hablar como si no tuviera nada que ver en la conducción del ministerio, como si estuviera por afuera” y que sus dichos son “una afirmación, desde el punto de vista de los jóvenes, sumamente discriminativa y clasista”.

Los comentarios de Acuña se contraponen a lo que, desde el Ejecutivo porteño se jactan de forma contante y de la tarea realizada durante la pandemia en materia educativa y que Graciano llama a pensar: “Como responsable del Ministerio de Educación tendría que preguntarse qué estuvieron haciendo todo este tiempo porque, según lo que han dicho, ellos no han perdido un solo día de clases” y completó  “el Ministerio de Educación de la Ciudad, encabezado por Acuña, no ha tenido políticas proactivas para que los jóvenes estén en las escuelas, no han distribuido las computadoras en cuanto a conectividad” y que “tampoco desarrollaron programas complementarios para el apoyo de la escolaridad”.

El pedido de renuncia de la ministra, solicitado por los gremios cuando Acuña los tildó de “fracasados” vuelve a ponerse en vigencia desde el reclamo de los referentes más importantes de los gremios docentes, como Roberto Baradel, quien afirmó a la Agencia Oficial Télam que la ministra “desprecia a la educación pública y tiene una concepción clasista y discriminatoria”y que desde el PRO “Se muestran tal cual son: desprecian a la educación pública y a los sectores populares. No es tarde para ir a buscar a los chicos” y agregó “teniendo el presupuesto más importante del país, la ministra no invierte en docentes ni en trabajadores sociales para ir a buscar a esos chicos y revincularlos nuevamente a las escuelas” afirmó el dirigente docente, para concluir con un tajante “No les interesa. Se llenan la boca hablando de educación solamente en clave de marketing político-electoral, pero hacen todo lo contrario cuando son parte de la gestión”.

Soledad Acuña: «Esos chicos ya están perdidos en el pasillo de una villa»

Redacción

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