“Yo entiendo la mirada de los epidemiólogos, pero desde el punto de vista educativo no es bueno para los alumnos ni para los docentes” fueron las palabras con las que, la Ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, selló la posibilidad de disminuir los casos de coronavirus entre la población en edad escolar y los docentes, fragmentando en bloques las vacaciones de invierno. La funcionaria macrista, quien es una “cruzada” de la presencialidad que ya lleva costada la vida de veintisiete docentes desde su inicio, tampoco piensa ceder ante el pedido de la comunidad científica “No es un capricho cortar a mitad de año. Es necesario. No sería una buena decisión y no estamos evaluando fragmentar el receso. Yo entiendo la mirada de los epidemiólogos, pero desde el punto de vista educativo no es bueno para los alumnos ni para los docentes”, pero cual si fuera un “berrinche” infantil esbozó que “desde el punto de vista educativo, del desarrollo de los chicos, las vacaciones tienen que darse y todas juntas». La Ministra, que no ostenta ningún diploma en educación o medicina, asegura con fuerza de ley un “cliché” propio de la clase media (núcleo duro del PRO): las dos semanas de vacaciones de invierno. Por lo que se descarta que el gobierno conservador “entre en razones” y escuche a la comunidad de científicos, ya que ratificó que no se modificarán las fechas del receso escolar invernal. Las fechas comprendidas entre el 19 y el 30 de julio próximo será el momento que habrá que tomar como “mojón” para calcular los infectados e internados del mes de agosto.

La misma funcionaria que había hablado hace pocas semanas que los chicos no han tenido clases, hoy cambia su discurso al acomodaticio «Los chicos necesitan parar, necesitan el receso para descansar, consolidar los aprendizajes y volver a empezar con otra etapa. Lo mismo los docentes, que vienen haciendo un trabajo enorme”. Cabe recordar que se refiere a los mismos docentes a quienes había estigmatizado como fracasados en un “Zoom” con dirigentes conservadores.

Desde la comunidad educativa rechazaron los dichos de Acuña y apoyan lo sugerido por los epidemiólogos que asesoran al Presidente Fernández, que comunicaron que es “alarmante” que haya dos semanas en las que la población se pueda movilizar, pudiendo trasladar el contagio a zonas de baja o casi nulo riesgo epidemiológico, como sucedió en las pasadas Pascuas. Los científicos entienden que permitir eso es la antesala de la “tercera ola” de contagios por coronavirus y que conspiraría contra el exitoso Plan Nacional de Vacunación que viene llevando adelante la cartera de salud nacional. 

Pese a la baja de casos mostrada, pero que se contrapone con las terapias intensivas del distrito en virtual colapso, Acuña considera que de consolidarse la reducción de nuevos casos “vamos a tener más presencialidad”. Ya el Jefe de Gobierno conservador, había anunciado el pasado viernes el regreso a la presencialidad para “los jardines maternales y la educación inicial, primaria y especial”, y un sistema “bimodal” para el nivel secundario. 

Redacción

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